Testigos del caso de Cerro Muriano declaran que "no había medidas de seguridad"
Luis Romero, abogado penalista y doctor en Derecho que representa a la familia del soldado Carlos León Rico, fallecido durante unas maniobras en la base de la Brigada Guzmán el Bueno X de Cerro Muriano en Córdoba, informó que todos los testimonios recogidos en el segundo día de declaraciones “confirman que no había ninguna medida de seguridad”.
El Juzgado Togado Central número 2 inició una serie de comparecencias testificales y periciales por videoconferencia para investigar la muerte del soldado Carlos León Rico, de El Viso del Alcor (Sevilla), y del cabo Miguel Ángel Jiménez Andújar, de Adamuz (Córdoba). Los testigos proporcionaron “detalles en profundidad” que apuntan a los responsables de los hechos.
Antonio Granados, abogado de la viuda del cabo Jiménez, declaró que las declaraciones de los testigos “prácticamente han corroborado lo que ya todo el mundo sabe”, confirmando y ampliando la información sobre lo ocurrido ese fatídico día. “Los detalles que se han dado corroboran lo que ya consta en el atestado y en las declaraciones previas”, destacó Granados.
Romero añadió que, respecto a la actitud del capitán Zúñiga durante la noche de los hechos, los testigos relataron que comentó: “esto son cosas que pasan en la mili”, lo que muchos consideraron inapropiado para el momento. Además, varios testigos notaron que “no se le veía afectado”.
En relación con la cuerda utilizada, los testigos coincidieron en que no era una línea de vida, sino una cuerda guía que se hundió profundamente, obligando a muchos soldados a subirse encima de ella en el agua.
Los testigos mencionaron frases como “aquello fue caótico” y “no sabíamos si faltaba alguien o no, aquello fue un descontrol”, coincidiendo en que la temperatura del agua era “extremadamente fría”, lo que agravó la situación.
Francisco Pérez Romero, abogado de los padres del cabo fallecido, indicó que las declaraciones de los testigos “se ratifican en todo”, revelando detalles extensos y complejos sobre los hechos del 21 de diciembre. “Se está desvelando todo lo que aconteció ese trágico día”, aseguró.
Además, los testimonios indicaron que “el capitán Zúñiga no se introdujo en el agua en ningún momento para auxiliar o socorrer a ningún participante”, permaneciendo en la orilla. Solo uno o dos testigos afirmaron que el capitán también se metió para ayudar. Insistieron en que “el mando más alto presente era el capitán Zúñiga” y que ningún jefe se presentó tras lo ocurrido.
Por último, los testigos no coincidieron en si los mandos dieron instrucciones sobre la mochila, pero todos concordaron en que nadie comprobó que estuvieran debidamente colocadas y estanquerizadas.