jueves 9/12/21

El verano es el momento perfecto para introducir a los niños en la práctica del deporte inclusivo

El deporte inclusivo permite a las personas con discapacidad desarrollarse física y emocionalmente de manera positiva en sociedad.

Dos niños equipados con flotadores y gafas de sol juegan en una piscina.
Dos niños equipados con flotadores y gafas de sol juegan en una piscina.

El ejercicio es una actividad que debería estar presente de forma habitual en la vida de los niños desde una edad temprana y la práctica de uno o varios deportes es, a su vez, una gran herramienta para inculcarles no solo la adquisición de hábitos saludables de una manera lúdica, sino también valores morales importantes en su desarrollo personal. 

La constancia, el esfuerzo o la capacidad de superación son algunas de las enseñanzas que ofrece el deporte a nivel individual, pero también permite a los más pequeños desarrollar la empatía, la tolerancia, el respeto y la socialización, aspectos clave en su convivencia en sociedad. 

Por ello, es imprescindible educar a los niños en la importancia de convertir el deporte en un espacio inclusivo en el que todo el mundo tiene un lugar, con independencia de sus capacidades físicas o psíquicas.

El verano, además, es un momento ideal para enseñarles a convivir en igualdad ya que, durante el periodo de vacaciones, los niños salen de su entorno habitual y tienen más oportunidades de tener contacto y pasar tiempo con otros niños con los que habitualmente no se relacionan. 

A este respecto, la directora general de Fundación Sanitas, Yolanda Erburu, detalla “A lo largo de los últimos diez años, gracias a la celebración de la Semana del Deporte Inclusivo y, de manera especial, de las jornadas del programa Deporte Inclusivo en la Escuela, hemos sido testigos de cómo, cada vez, se unen más disciplinas a esta práctica inclusiva hasta un total de 33 deportes. En total, hasta la fecha, han participado 228 centros educativos, tanto de Educación Primaria, Secundaria, Bachillerato y de Ciclo Formativo de Grado Superior. A su vez, han formado parte del programa 1.370 estudiantes con discapacidad, 37.000 alumnos sin discapacidad y 400 profesores de EF lo han llevado a cabo en sus clases”, señala.

Estas disciplinas son: natación, fútbol 5 para ciegos, fútbol 7 para parálisis cerebral, baloncesto, atletismo, bádminton, danza, deportes para personas con discapacidad auditiva, snowboard, esquí, escalada, senderismo, baloncesto en silla, tenis, hockey, floorball gimnasia rítmica, hípica, judo, lucha olímpica, surf, Tchoukball, triatlón, ciclismo, ciclo indoor, tenis de mesa, goalball, voleibol sentado, rugby y boccia.

Entre los beneficios que proporciona el deporte inclusivo a todos los niños, se encuentran algunos como el aumento del bienestar emocional y físico, una mejora en las interacciones y las comunicaciones positivas entre los participantes, un mayor sentimiento de pertenencia al grupo, así como una mejora de su autoestima. Asimismo, contribuye a la mejora psicomotriz y del estado de salud general.

En este sentido, los campamentos de verano inclusivos en los que el deporte es un nexo de uniónson una excelente oportunidad para que tomen conciencia de la importancia de la inclusión de todas las personas y lo hagan, además, en un ambiente lúdico. 

Este tipo de estancias “les permiten establecer relaciones con otros niños de distintas procedencias y capacidades en un entorno sin discriminaciones que fomenta en ellos el sentido de la tolerancia. Además, si en esta ecuación incluimos el deporte, los beneficios son aún mayores y de manera bilateral, ya que también ayuda a los jóvenes con discapacidad a mejorar sus habilidades físicas, sociales y emocionales de una manera positiva”, explica Andrea Trujillo, psicólogo/a de BluaU de Sanitas. 

Es por ello que cada vez son más las iniciativas que se ponen en marcha por parte de asociaciones, clubes deportivos, instituciones y empresas para concienciar a la sociedad de la importancia de la inclusión. Una de ellas es el Campus inclusivo de fútbol y baloncesto que organiza anualmente la Fundación Real Madrid junto a Fundación Sanitas y que incluye actividades de atención a la diversidad cognitiva y funcional de los más jóvenes. 

El deporte es una herramienta de integración para las personas con discapacidad y un derecho del que nadie les debería privar. Por ello, educar a los niños en un entorno en el que la igualdad de oportunidades y la no discriminación sean la norma, les convertirá en ciudadanos de una sociedad más justa.

El verano es el momento perfecto para introducir a los niños en la práctica del deporte...
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