martes. 23.07.2024

La vacuna española que podría curar la tuberculosis pasa a la fase 3

MTVBAC, la vacuna desarrollada por el equipo de la Universidad de Zaragoza liderado por el investigador Carlos Martín inicia los estudios de eficacia en recién nacidos de Sudáfrica, Madagascar y Senegal.

La inmunización española es la primera vacuna atenuada basada en el patógeno humano que alcanza esta fase

Para impulsar su desarrollo y contribuir a poner punto final a la tuberculosis acaba de constituirse la Fundación T.END, que busca concentrar esfuerzos y canalizar la financiación de donantes Carlos Martín: "Es el momento de la verdad tras tres décadas de trabajo. Necesitamos financiar esta fase final y probar que una vacuna que se produciría de principio a fin en España puede acabar con la enfermedad que más ha matado en la historia". El desarrollo industrial y clínico de MTBVAC lo realiza la compañía biofarmacéutica española Biofabri en colaboración con la Universidad de Zaragoza, la Iniciativa Europea de Vacunas de Tuberculosis (TBVI) y la Iniciativa Internacional para la Vacuna del Sida (IAVI). La tuberculosis era antes de la irrupción de la covid-19 la mayor enfermedad infecciosa del mundo; anualmente causa más de 1,6 millones de muertes y más de 10 millones de enfermos

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Carlos Martín, presidente de la Fundación T.END

MTBVAC, la vacuna española de la tuberculosis hace historia al iniciar la fase 3 de eficacia en enero en recién nacidos de Sudáfrica, Madagascar y Senegal. Es la primera vacuna viva atenuada de Mycobacterium tuberculosis aislado de un humano que entra en fase 3.

El estudio está liderado por uno de los investigadores más eminentes en el ámbito de la tuberculosis, el catedrático de Microbiología de la Universidad de Zaragoza Carlos Martín, responsable del grupo de investigación de Genética de Micobacterias, perteneciente al CIBER de Enfermedades Respiratorias del Instituto de Salud Carlos III. Martín trabaja en la nueva vacuna desde hace tres décadas. El desarrollo industrial y clínico de MTBVAC lo realiza la compañía biofarmacéutica española Biofabri, en colaboración con la Universidad de Zaragoza, la Iniciativa Europea de Vacunas de tuberculosis (TBVI) y la Iniciativa Internacional para la Vacuna del Sida (IAVI).

La única vacuna hoy en uso, BCG (Bacilo de Calmette y Guérin), consiste en una variante atenuada del patógeno de la tuberculosis en vacas, tiene casi cien años y un efecto muy limitado en interrumpir la transmisión de la enfermedad, de ahí la necesidad de probar la eficacia de MTBVAC y de ese modo proteger contra la enfermedad a millones de niños, adolescentes y adultos.

Fundación T.END

Con el fin de impulsar su desarrollo y ayudar a poner punto final a la enfermedad, acaba de constituirse la Fundación T.END, presidida por el propio Carlos Martín, con la que el equipo investigador persigue concentrar esfuerzos y canalizar la financiación de donantes.

"Es el momento de la verdad tras tres décadas de trabajo. Necesitamos financiar esta fase final y probar que una vacuna que se produciría de principio a fin en España puede acabar con la enfermedad que más ha matado en la historia", asegura el investigador.

MTBVAC está siendo evaluada en un ensayo clínico de fase 3 doble ciego y utilizando la actual vacuna BCG como control. Serán vacunados 7.000 recién nacidos de Sudáfrica, 60 de Madagascar y 60 de Senegal. El objetivo es evaluar la seguridad, inmunogenicidad y la eficacia de MTBVAC administrada por vía intradérmica en recién nacidos sanos de madres expuestas no infectadas por el VIH y madres no expuestas y no infectadas por el VIH sin exposición conocida a contactos cercanos/domésticos con la tuberculosis.

La vacunación ha comenzado en un momento de retroceso de la lucha global contra la tuberculosis, que antes de la irrupción de la covid-19, aunque disminuían los casos de año en año, era la enfermedad infecciosa más mortal del mundo. Las restricciones sanitarias han hecho aumentar los contagios y reducir los diagnósticos y el tratamiento, lo que ha llevado a que las muertes aumenten en 100.000 por año desde el 2020.

Transmitida por vía respiratoria, la tuberculosis mata cada año en el mundo a más de 1,6 millones de personas y contagia a más de 10 millones. En un 90% de las infecciones por el bacilo de la tuberculosis, el sistema inmunitario lo detecta y lo controla sin producir enfermedad. Sin embargo, en entre un 5% y un 10 % de las personas infectadas el bacilo desarrolla una tuberculosis que sin un tratamiento de varios fármacos durante 6 meses es mortal en la mitad de los pacientes. Si la tuberculosis es pulmonar pueden encontrar el camino libre para avanzar y reproducirse y transmitir la enfermedad.

Aunque existen antibióticos capaces de acabar con los bacilos a un ritmo más elevado del que se reproducen, las bacterias de la tuberculosis cuentan con una envuelta que las protege del sistema inmunitario y dificultar la entrada de muchos de estos medicamentos, y en las últimas décadas han aparecido cepas multirresistentes. Por todo ello, la Organización Mundial de la Salud ha subrayado la necesidad y urgencia de desarrollar una nueva vacuna siguiendo el ejemplo de colaboración público privada que permitió hallar inmunizaciones contra la covid-19. “Los desafíos que presentan la tuberculosis y la covid-19 son diferentes, pero los ingredientes que aceleran la ciencia, la investigación y la innovación son los mismos: inversión pública urgente y inicial; apoyo de la filantropía; y la participación del sector privado y las comunidades. Creemos que el campo de la tuberculosis se beneficiará de una coordinación de alto nivel similar”, señaló en enero su Director General, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

El estudio de MTVBAC en neonatos está coordinado por Biofabri, del grupo Zendal, y en él participan  la Universidad de Zaragoza (Unizar), FHI Clinical - Contract Research Organization, TuBerculosis Vaccine Initiative (TBVI), The University of Cape Town (UCT)/SATVI, Wits VIDA Health Consortium (WHC), Stellenbosch University (SUN), Enhancing Care Foundation (ECF), Center de Recherche Biomedicale Espoir Pour La Santé (CRB-EPLS) e Institut Pasteur de Madagascar (IPM) financiado parcialmente por la Unión Europea a través de su programa EDCTP (European & Development Countries Clinical Trial Partnership).

CARLOS MARTÍN

Carlos Martin Montañés es catedrático de Microbiología de la Universidad de Zaragoza. Estudió Medicina y realizó su doctorado en Microbiología sobre los mecanismos de resistencia bacteriana en las Universidad de Zaragoza dirigido por el Profesor Gómez Lus. Es doctor en Bioquímica por la Universidad de Paris VII donde desarrolló las herramientas genéticas para el estudio de las micobacterias: Transposones, plásmidos y vectores integrativos, dirigido porla Dra Brigitte Gicquel . Actualmente dirige el Grupo de Genética de Micobacterias, perteneciente al Centro de Investigación Biométrica en Red (CIBER) de Enfermedades Respiratorias del Instituto de Salud Carlos III. Su trabajo se centra en la investigación y desarrollo de nuevas vacunas vivas contra la tuberculosis. Él y su equipo han construido y caracterizado la vacuna MTBVAC, hoy en ensayos clínicos. Actualmente trabaja en diversos proyectos de investigación en tuberculosis financiados por la Unión Europea colaborando con grupos de investigación de Europa, África y América Latina. Es miembro del Steering Committee Iniciativa TBVI de Vacunas contra la Tuberculosis (https://www.tbvi.eu/about-us/organisation/steering-committee/) con más de 30 años de experiencia en genética de micobacterias.

El Doctor Martin trabajó en el Instituto Pasteur de París, donde fue investigador permanente en el equipo de la Profesora Brigitte Gicquel, pionera de los estudios genéticos de la tuberculosis, dentro de la Unidad de “Génie Microbiologique” que dirigía el Profesor Julian Davies. Su formación investigadora previa se centró en estudiar los mecanismos de resistencia y transposición en bacterias en el Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Cantabria bajo la dirección de los profesores Juanma García Lobo y Fernando de la Cruz.

Ha publicado más de ciento ochenta publicaciones internacionales citadas más de 10.000 veces en los últimos años. La investigación del Dr. Martin ha sido financiada continuamente por los Programas de Investigación Nacionales y de la Unión Europea desde la formación de su Grupo de investigación en 1992.

 

La vacuna española que podría curar la tuberculosis pasa a la fase 3