miércoles. 17.08.2022

Un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto que la interacción entre membranas vegetales y humanas es posible. Ello abre la posibilidad de usar las membranas como nanoportadores, que mejoran la eficacia de los fármacos y reducen sus efectos secundarios. El hallazgo, que se publica en la revista Journal of Advanced Research, abre una nueva vía en el diseño de terapias para el tratamiento de diversas enfermedades.

Hasta ahora, señalan las investigadoras, se pensaba que debido a las diferentes composiciones de las membranas vegetales y las humanas no era posible la interacción entre ellas. “En este trabajo, sin embargo, hemos demostrado que vesículas de membranas vegetales obtenidas de plantas de brócoli interaccionan con queratinocitos humanos, que son las células que predominan en la epidermis, la capa más superficial de la piel. Los queratinocitos incorporan características similares a las de las membranas vegetales”, señala la investigadora del CSIC Micaela Carvajal, que trabaja en el Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura.

Mediante técnicas fisiológicas y de microscopía confocal, se ha comprobado que las vesículas de membranas vegetales pueden penetrar a través de la piel. “Esto se podría emplear en terapias dirigidas que están basadas en nanotecnologías con membranas vegetales. La ventaja que presentan es que son naturales y no contienen factores conocidos que puedan alterar el crecimiento anómalo de las células. Además, son biocompatibles con las membranas humanas”, apunta la científica del CSIC.

El uso de membranas vegetales podría mejorar la aplicación de fármacos
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