sábado 30.05.2020

La transmisión de la pandemia pudo verse acelerada por la figura de los “supercontagiadores”

Un estudio de la Universidad de Santiago de Compostela concluye que entre dos tercios y la mitad de los contagios responden a la figura de personas con mayor capacidad de propagación.

Antonio Salas, a la izquierda, junto a su colega Federico Martinón IMAGEN FACILITADA POR LA USC
Antonio Salas, a la izquierda, junto a su colega Federico Martinón IMAGEN FACILITADA POR LA USC

 

El experto en genética Antonio Salas, profesor de la Facultad de Medicina de Santiago de Compostela, ha presentado un estudio que parece arrojar luz en la búsqueda del paciente 0. La investigación científica estima que, entre un tercio y la mitad de los contagios de coronavirus, podrían atender a la participación de “supercontagiadores”. El profesor, especializado en genética forense, explicó, en sus declaraciones a eldiario.es, que el estudio posee un carácter fortuito. El análisis iniciático de la investigación comenzó con 5.000 genomas de la COVID-19, que permitieron dilucidar su hipótesis. Los datos abrieron una interesante exploración, ajena al estudio predeterminado por el equipo.

Diversas estrategias computacionales se pusieron a disposición de 150 millones de letras, facilitando así las labores de sondeo. La detección de comportamientos extraños en los datos, con curvas crecientes y depresiones imprevisibles, permitió concluir que la anomalía venía motivada por la figura del “supercontagiador”. Aun se desconocen las causas que convierten a un ciudadano en un riesgo exponencial de contagio, a pesar de ello, pueden establecerse algunas características. Se trata de sujetos con tiempos de incubación del virus prolongados, aumentando su eficiencia propagandística. Factores como un número elevado de secreciones respiratorias, particularidades en el habla, o sudores con alta carga viral, potencian el peligro. Falta por determinar la influencia del componente genético, así como el papel de los asintomáticos. 

Poner en riesgo el derecho al honor de los ciudadanos constituye uno de los temores del equipo de la Universidad de Compostela, por lo que rehúyen de señalar culpables. Antonio Salas manifiesta a eldiario.es esta preocupación, subrayando un interés rigurosamente científico, con el fin de conocer los mecanismos moleculares que facilitan el contagio. El científico descarta, en dicha publicación, los test específicos como vía para identificar a estos sujetos. Salas aboga por una concepción del nuevo perfil que permitan aprender, nunca señalar.

Valiéndose del símil de un reloj, el experto en genética explica la evolución del virus. Tras averiguar los periodos de mutación, una cantidad concreta de cambios permitiría estimar el tiempo de la diversidad genética. Esta reconstrucción ha logrado situar la llegada de la pandemia a España en los aledaños del 14 de noviembre.

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