lunes. 26.02.2024

Estudios recientes sugieren que la taurina, un aminoácido presente en el organismo, podría ser una herramienta para ralentizar el envejecimiento.

Los investigadores observaron el efecto de la taurina en el proceso de envejecimiento. Descubrieron que los animales viejos tenían niveles de taurina en sangre un 80% más bajos que los jóvenes. Sin embargo, cuando se administró taurina adicional a ratones envejecidos, se produjo un resultado sorprendente: su esperanza de vida aumentó hasta en un 25%.

A medida que envejecemos, el cuerpo humano experimenta cambios y deterioro, y los niveles de diversas moléculas desempeñan un papel crucial en este proceso. La taurina se obtiene a través de la dieta, principalmente de alimentos como mariscos, carne, productos lácteos, fórmulas infantiles y bebidas energéticas. Es especialmente relevante durante los primeros años de vida, ya que su deficiencia puede afectar el sistema nervioso y los músculos, problemas que suelen manifestarse con el paso de los años.

La taurina no solo prolonga la vida, sino que también mejora su calidad. Los ratones tratados con taurina ganaron menos peso, presentaron huesos y músculos más fuertes, mostraron signos de menor ansiedad, pareció mejorar el control de los niveles de azúcar en sangre, fortaleció la función inmunológica y reducir la inflamación. Cabe destacar que las hembras obtuvieron más beneficios que los machos, lo que indica una posible diferencia de respuesta según el género.

Además, es importante decir que se ha observado que el ejercicio físico aumenta los niveles de taurina, lo que podría explicar por qué la actividad física es tan beneficiosa para la salud y ralentiza el proceso de envejecimiento.

La taurina, clave para una vida más larga y saludable