viernes. 21.06.2024

A pesar del parón producido en el proyecto de AstraZeneca, las comunidades autónomas y el Ministerio de Sanidad mantienen su estrategia de vacunación. Aunque ahora mismo se desconoce si estarán en diciembre los tres millones de dosis que se esperaba dentro del proyecto de compra de la Unión Europea, el ministerio y las autonomías continúan su plan de vacunación común contra el covid-19.

Durante el Consejo Interterritorial de Salud que se celebró ayer, el ministerio propuso poner en marcha un protocolo de vacunación común con las comunidades “teniendo en cuenta la opinión de expertos en bioética y sociedades científicas”. Por su parte, las autonomías se comprometieron a disponer de todos los materiales, equipos y recursos que provea el departamento de sanidad para la vacuna anti-covid.

El Gobierno tomó conciencia de las opiniones científicas y políticas que pedían mantener la calma y confiar en que el parón en el proyecto de AstraZeneca “entra dentro de lo normal”. Ya que como indicó el ministro de Ciencia, Pedro Duque, “para eso se hacen ensayos, para descartar efectos secundarios”.

“Lógicamente no hay garantías de que una vacuna concreta vaya a funcionar, por eso se están investigando tantas. Y por eso en España hay al menos 10 proyectos”, afirmó a Efe, donde recordó que Europa también está negociando “con varios fabricantes de vacunas para contar con alternativas”. “Lo importante es la eficacia y la seguridad de las vacunas, y esta información nos garantiza que en este proceso la seguridad es lo primero. Las vacunas que lleguen a Europa lo harán en condiciones óptimas de seguridad”, finalizó.

La fase 3 de la vacuna de Oxford fue paralizada con el fin de investigar de donde procede la enfermedad contraída por uno de los participantes en el estudio. La farmacéutica AstraZeneca afirmó que el parón es “rutinario”, y que producirá las dosis cuando sea autorizada por los entes reguladores de medicmaentos.

Esta fórmula ya estaba pendiente de adquisición por parte de la Unión Europea, y España contaba con tres millones de dosis para diciembre. Por eso la empresa ha tratado de calmar los nervios asegurando que “está trabajando para acelerar la revisión de ese incidente único con el objetivo de minimizar cualquier impacto potencial en los planes del ensayo”, con el fin de evitar grandes retrasos.

Un 60% de los inyectados tuvieron efectos secundarios en la primera y segunda fase, los síntomas eran fiebres, jaquecas o reacciones en el punto de inyección. Pero el caso que lleva a esta pausa preocupa un poco más, ya que la statnews.com, una publicación digital especializada en medicina y biociencia afirma que se trata de una “enfermedad no explicada”.

Con esta, es ya la segunda vez que los ensayos se detienen, pues la interrupción de las vacunas es un procedimiento habitual para que los científicos independientes de los promotores de la vacuna, puedan investigar lo ocurrido.

En este segundo caso el parón se debe a que un voluntario en Reino Unido ha sufrido mielitis transversa, una enfermedad provocada por infecciones virales en las que se produce un trastorno neurológico caracterizado por una fuerte inflamación en la médula espinal, lo que hace que el resto de nervios de la médula se vean también afectados.

La investigación tratará de demostrar si se trata de una reacción causada por la vacuna o si se ha producido por otro agente. La ChAdOx1 nCoV-19, la fórmula de esta vacuna, se basa en la inserción de una secuencia genética del virus. Su inyección provoca una reacción del sistema inmunitario que protegería de futuras infecciones reales. La eficacia de la técnica está presente en vacunas contra otros virus, pero nunca en una comercializada.

Sanidad y las Comunidades continúan con el proyecto de vacunación Anti-covid