jueves 29/7/21

Salir a la calle con un pico de contaminación es como fumar 5 cigarrillos

Captura
Segundo coloquio ‘Por la calidad del aire. Cambio climático y salud’, organizado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), en colaboración con Philips Ibérica / Europa Press

 "Los días que se observan picos de mayor contaminación, se produce una desestabilización en los pacientes con enfermedades respiratorias: aumentan las visitas a urgencias, los ingresos hospitalarios e incluso se produce un aumento en la mortalidad", afirma el doctor Javier de Miguel

· "En mujeres embarazadas que se exponen a muchos niveles de contaminación, sus hijos tienen mayor probabilidad de nacer antes, con bajo peso, y se ha comprobado que esos niños a los seis años pueden desarrollar mayor incidencia de asma con respecto a otras mujeres que no han estado tan expuestas", sostiene la doctora Isabel Urrutia

Madrid, 27 de mayo de 2021 - La contaminación no es solo un problema para el medioambiente, también supone un problema para la salud respiratoria y hay estudios que estiman que salir a la calle un día con un pico de contaminación es como si te fumaras ese día cincos cigarrillo. Así lo ha afirmado el doctor Javier de Miguel, Jefe de Sección en el Servicio de Neumología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón en el segundo coloquio 'Por la calidad del aire. Cambio climático y salud', organizado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), en colaboración con Philips Ibérica.

De esta forma, el doctor de Miguel ha añadido que "los días que se observan picos de mayor contaminación, se produce una desestabilización en los pacientes con enfermedades respiratorias: aumentan las visitas a urgencias, los ingresos hospitalarios e incluso se produce un aumento en la mortalidad".

"El planeta es el primer enfermo respiratorio y se debe sensibilizar a la población, ya que todos podemos contribuir de manera individual a mejorar los niveles con pequeñas acciones de divulgación y responsabilidad", sostiene la doctora Isabel Urrutia, Neumóloga y coordinadora del Área de Medio ambiente de SEPAR.

En este sentido, la doctora Urrutia ha apuntado que la contaminación ambiental es perjudicial desde el feto: "en mujeres embarazadas que se exponen a muchos niveles de contaminación, sus hijos tienen mayor probabilidad de nacer antes, con bajo peso, y se ha comprobado que esos niños a los seis años pueden desarrollar mayor incidencia de asma con respecto a otras mujeres que no han estado tan expuestas. El debut de asma está condicionado por la exposición de la madre a la contaminación".

"Hay estudios de salud infantil en los que afortunadamente se ha visto que, si se cambia el entorno del niño, de lugares con mucha contaminación a otros lugares con menor exposición, se comprobó que si se mejora la calidad del aire, puede mejorar la maduración y desarrollo pulmonar", apunta el doctor Javier de Miguel.

El tabaco, otro contaminante más

Según la OMS, actualmente hay un millón trescientas mil personas que son fumadores activos, y la mortalidad derivada del tabaco son 8 millones de muertes al año, de las cuales cerca de un millón doscientos mil son por tabaquismo pasivo. El tabaquismo pasivo es considerado como un cancerígeno de primer orden. "Ya se está hablando que la contaminación es el nuevo tabaco, y entre las causas de muerte la contaminación va después que la del tabaco", subraya el moderador del coloquio el doctor Segismundo Solano Reina, Neumólogo y vicesecretario de Tesorería en la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

En este aspecto el doctor Solano ha destacado que "la mejor medicina para mejorar el pronóstico en enfermedades respiratorias como la EPOC es dejar de fumar. Se ha visto que mejora la supervivencia, por lo que es fundamental y hay que incidir en ello".

Además del perjuicio que supone el tabaco para la salud, también ha puesto de manifiesto "que dos de cada tres colillas van a parar al medioambiente, lo que también supone un impacto en la contaminación, ya que tarda más de diez años en desaparecer".

Incorporar la cultura de la contaminación

Los expertos han coincidido que hay que incorporar en el día a día una cultura en relación al mundo de la contaminación, donde los pacientes con enfermedades respiratorias conozcan los niveles de contaminación antes de salir de casa. "Ahora es el momento de poner en valor la contaminación para ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades obstructivas, y esto viene de la mano de crear un plan de ventilación donde se impliquen distintos Ministerios y distintas Consejerías, ya que es necesario cambiarlo", sostiene Javier González Cappa, responsable de la Unidad de Sueño y Salud Respiratoria de Philips Ibérica.

"Aunque ha sido un año complicado por la COVID-19, también ha sido un año de aprendizaje que esperamos sirva para que se pueda mantener. Hemos aprendido sobre la importancia de la ventilación, la tecnología que ha ayudado a mantener espacios más limpios como los filtros HEPA o los medidores; así como el uso de las mascarillas. Esta sensibilización ha venido para quedarse y es un elemento clave para la salud respiratoria", añade González Cappa.

Este segundo coloquio se enmarca dentro de un ciclo de encuentros con motivo del Año SEPAR "Por la calidad del aire, cambio climático y salud", que tiene el objetivo de concienciar a la población general, a los profesionales y a las autoridades sanitarias sobre la incidencia de la mala calidad del aire en la salud de las personas. Durante cuatro encuentros a lo largo del año, expertos en neumología y patología respiratoria abordan la relación de la contaminación con las enfermedades pulmonares crónicas, con las infecciones respiratorias y con la calidad del sueño.

Pie de Foto:

Comentarios