sábado. 24.02.2024

En la actualidad, el sobrepeso es uno de los principales problemas de salud que enfrenta la humanidad. Diversos estudios dejan en evidencia la relación directa que existe entre el sedentarismo y el incremento del peso, así como las complicaciones asociadas a este.  

Si bien para algunas personas resulta desafiante hacer ejercicio, los especialistas de los gimnasios Córdoba coinciden en que los beneficios de entrenar van más allá de la estética. Junto a una buena dieta, la actividad física implica la oportunidad de alcanzar un estado de bienestar en todos los sentidos. 

La clave hacia una vida plena y saludable

En la intención de conseguir el peso ideal, lo primero que debemos tener en cuenta es que no todos necesitan el mismo tipo de alimentación ni de ejercicio. Los expertos en fitness reconocen la importancia de una estrategia personalizada. 

Además de una dieta acorde al perfil, resulta elemental acudir a los profesionales de los gimnasios Basic-Fit a fin de encontrar la rutina que mejor se ajuste a los resultados que se pretenden alcanzar. 

Lo siguiente que conviene tener presente es que el entrenamiento no solo beneficia al cuerpo, sino también a la mente. Por ello, además de optimizar el funcionamiento de los diferentes sistemas del cuerpo, mejoramos la capacidad cerebral y reducimos los niveles de estrés. 

Al momento de abandonar el sedentarismo, los ejercicios cardiovasculares son los más recomendados. Este tipo de entrenamiento permite utilizar el propio peso para trabajar la fuerza, por lo que permite ganar fuerza y quemar grasa. 

Cambiar la alimentación es el primer paso 

A diferencia de lo que muchos piensan, el entrenamiento apenas incide en el 20% del trabajo a la hora de perder peso. Aunque ejercitarse incide positivamente sobre los músculos, de nada sirve la rutina de ejercicios si no se acompaña de la correcta alimentación e hidratación. 

Los alimentos son el elemento clave en el objetivo de adelgazar. Una vez que tomamos la decisión de abandonar el sobrepeso, debemos dejar de lado las frituras, los dulces, las gaseosas, los productos de bollería y la comida rápida. 

Aunque puede parecer un cambio demasiado radical y difícil, los resultados hacen que valga la pena apostar por los vegetales y las verduras como aliados para enfrentar la batalla y ganar salud. 

Cuidar la hidratación 

Otro punto relevante, y muchas veces subestimado, es la ingesta adecuada de agua, antes, durante y después de entrenar. Durante el ejercicio, el cuerpo pierde líquidos al sudar que debemos reponer para garantizar su buen funcionamiento.

Además de agua, los especialistas en nutrición aconsejan el consumo de licuados verdes que actúan como depurativos y abandonar, por completo, la ingesta de batidos y jugos con azúcar, ya que solo aportan calorías.

El cambio integral que todos necesitan 

Modificar los hábitos alimenticios y empezar a entrenar supone bienestar generalizado. Si bien lo recomendable es acudir al gimnasio y recibir orientación profesional, basta con correr, trotar o salir a caminar para disfrutar los beneficios de mantener activo el cuerpo. 

Dejar el sedentarismo implica alejarse de las enfermedades degenerativas y potenciar la mente. La ejecución de una actividad física placentera estimula la segregación de hormonas que producen placer.

No solo podemos sentirnos más felices, sino con las energías y el enfoque necesario para enfrentar los desafíos de la rutina diaria sin caer en cuadros de ansiedad, estrés o depresión. 

Rutina de gimnasio y alimentación balanceada, la fórmula ideal para ganar salud