lunes. 26.02.2024

Los fines de semana y vacaciones continúan siendo los días en los que menos niños nacen. El Parto es Nuestro recuerda que las Navidades no son motivo de inducción y denuncia el abuso de inducciones y cesáreas programadas por razones no médicas.

El Parto es Nuestro denuncia la programación de los partos por parte de los hospitales y clínicas para que no sucedan en vacaciones ni en fines de semana. El 25 de diciembre es el día del año en el que menos niños han nacido en la última década en España. Así lo muestran los datos de la estadística de nacimientos del Movimiento Natural de la Población — del Instituto Nacional de Estadística— para los años 2010-19. Los demás días en los que menos niños nacieron en la segunda década del siglo XXI fueron el 1 y 6 de enero, 1 de mayo, 15 de agosto, 12 de octubre, y 6, 8, 24 y 31 de diciembre. Todos festivos nacionales.

Nada parece haber avanzado desde que en 2016 El Parto es Nuestro publicara el informe Nacer en Horario Laboral en el que se denunciaba, con datos de 1975-2010, que cada vez ocurrían menos nacimientos en fines de semana y festivos en la Comunidad de Madrid.

Aunque el exceso de partos inducidos y cesáreas programadas con respecto a las recomendaciones de la OMS y Ministerio de Sanidad quedó entonces retratado, unos años después volvemos a constatar los mismos resultados, esta vez para España y para la década 2010-19. Los hospitales se organizan, anteponiendo cuestiones no médicas al derecho de las mujeres a recibir servicios de salud reproductiva de calidad, para que los partos sucedan en días de diario. El porcentaje de inducciones se ha incrementado de un 19% en 2010 a un 34% en 2018 (1), triplicando así el porcentaje de inducciones recomendadas por la OMS (<10%). Por otro lado, el porcentaje de cesáreas programadas se ha incrementado también: de un 8,5% en 2015 a un 9,2% en 2019 (2), sucediendo que España ya excede desde hace años el porcentaje total de cesáreas respecto a las recomendaciones de la OMS.

El Ministerio de Sanidad alerta de que la inducción al parto no está exenta de riesgos, por lo que su uso debe estar justificado por la presencia de factores de riesgo y solo realizarse tras una evaluación ajustada entre el riesgo/beneficio. Programar partos por razones no médicas, sino de agenda, pone en riesgo la salud de mujeres y bebés y desatiende las recomendaciones de la OMS y el Ministerio de Sanidad.

Las Comunidades Autónomas, las Consejerías de Sanidad y las gerencias de los hospitales deben asumir su responsabilidad organizando adecuadamente los recursos sanitarios de forma que el devenir de un parto no esté influido por la cercanía de un día festivo. Las usuarias del sistema de salud reclamamos una atención al parto de calidad, en la que la falta de recursos, de formación o de organización y los estereotipos de género no determinen los partos de las mujeres.

¿Por qué no nacen niños en días festivos?: Denuncian abuso de cesáreas e inducciones