sábado. 02.03.2024

Mientras llega la vacuna, algo que en el mejor de los casos aún tardará muchos meses, las esperanzas a corto plazo en la lucha contra el coronavirus están depositadas en los fármacos antivirales. Sus tiempos de desarrollo son más cortos, y en muchos casos se emplea lo que se conoce como "reposicionamiento de medicamentos", una estrategia que consiste en utilizar fármacos que funcionan con otras enfermedades. La seguridad de estos medicamentos ya está probada, por lo que los investigadores pueden pasar directamente a fases clínicas, ahorrando una parte importante del proceso.

Los posibles tratamientos, utilizando los fármacos de manera individual o combinados unos con otros, se han multiplicado en las últimas semanas, aunque todos en fase experimental. En el portal estadounidense clinicaltrials.gov, donde se lleva la cuenta de los ensayos clínicos sobre COVID-19 a nivel mundial, hay ya registrados más de 1.700, de los que 80 se estarían desarrollando en España. 

Uno de estos proyectos es el que acaba de dar a conocer un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que persigue desarrollar antivirales que impidan el transporte del coronavirus SARS-CoV-2 dentro de las células. El estudio se centra en los microtúbulos, una estructura intracelular que podría impedir este transporte. 

Además, otro de sus grandes objetivos es prevenir la hiperactivación del sistema inmunológico que desencadena la denominada "tormenta de citoquinas", un proceso inflamatorio potencialmente mortal característico de los cuadros clínicos más graves de la COVID-19.

El nuevo proyecto busca determinar si el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 también depende de esta estructura para propagarse en el interior de las células. “De confirmarse esta hipótesis, los microtúbulos serían una diana efectiva para detener la replicación vírica”, según explica Fernando Díaz.

Este mismo realizará un cribado de esta biblioteca utilizando herramientas que permiten visualizar el movimiento de los transportadores microtubulares unidos a péptidos víricos para evaluar su respuesta a concentraciones minúsculas de fármacos, buscando aquellos que inhiban el transporte y la replicación viral.

Otro proyecto que se está llevando a cabo en España y que busca un fármaco antiviral efectivo es el que está desarrollando un grupo de investigación de la Universidad Católica de Valencia (UCV) que investiga el genoma del coronavirus con el fin de hallar partes de su ARN que se puedan convertir en dianas farmacológicas sobre las que aplicar antivirales para inhibir el SARS-Cov-2.

En el mismo colaboran investigadores del hospital Mount Sinai de Nueva York y de la Universidad de Barcelona, se centra en encontrar pequeñas moléculas que interfieren en el ciclo de vida del virus: la biogénesis.

En este proceso son fundamentales las interacciones entre el genoma y sus proteínas, y por ello estas últimas podrían convertirse en dianas farmacológicas. Inhibir estos procesos, esto es, impedir que las dos partes entren en contacto podría ser crucial para eliminar el virus. 

Investigadores españoles trabajan en 80 ensayos clínicos diferentes para encontrar...