lunes. 04.03.2024

Un ensayo clínico, puesto en marcha por el Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama en colaboración con la compañía sueca Cantargia, revelan que la combinación de inmunoterapia, concretamente el anticuerpo monoclonal nadunolimab, con quimioterapia (gemcitabina y carboplatino) es un tratamiento bien tolerado y con buenas perspectivas de eficacia para el subtipo tumoral triple negativo avanzado, el más agresivo y de peor pronóstico.

Los datos, que forman parte del estudio fase Ib/II TRIFOUR, han sido presentados en el Congreso anual de la Sociedad Europea de Oncología Médica, ESMO, celebrado del 20 al 24 de octubre en Madrid. El ensayo clínico TRIFOUR evalúa la combinación del anticuerpo nadunolimab con quimioterapia para el subtipo tumoral triple negativo metastásico, que apenas dispone alternativas de tratamiento más allá de la quimioterapia.

Aunque para poder confirmar los primeros resultados es necesario completar la fase II del estudio, actualmente en periodo de reclutamiento, estos también indican que, en general, el perfil de toxicidad es compatible con lo previamente conocido para la combinación de gemcitabina y carboplatino.

"Los datos preliminares de esta primera etapa del estudio son prometedores en cuanto eficacia, con una tasa de respuestas objetivas del 60% incluyendo una respuesta completa; mientras que respecto a la supervivencia libre de progresión los datos preliminares indican una mediana de 6,6 meses", destaca la doctora Sara López-Tarruella, oncóloga médica del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, de Madrid, miembro de la Junta Directiva de GEICAM y coordinadora del grupo de trabajo de enfermedad triple negativa.

"Es muy importante investigar el subtipo triple negativo porque es un grupo muy heterogéneo de tumores, generalmente con peor pronóstico que otros subtipos de cáncer de mama, y aún hace falta desarrollar terapias específicas, ya que todavía se tratan, en muchos casos, casi únicamente con quimioterapia", explica otra de las coordinadoras del estudio TRIFOUR, la doctora María Muñoz Caffarel, del Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa, en San Sebastián.

Sin embargo, muy recientemente se han aprobado algunas inmunoterapias que bloquean los puntos de control inmunitario PD-1 y PD-L1 para el cáncer de mama triple negativo localizado y avanzado. En concreto, "el anticuerpo monoclonal nadunolimab, que bloquea la IL1-RAP, proteína accesoria del receptor de la interleuquina 1, muy implicada en inflamación y en un fenotipo inmunosupresor, podría tener efectos sinérgicos con estas inmunoterapias", expresa la doctora Muñoz Caffarel, para añadir que este anticuerpo ya se está evaluando en combinación con pembrolizumab (anti PD-1) en otros tumores sólidos.

Nadunolimab se administra en el estudio TRIFOUR en combinación con quimioterapia y tiene diversos mecanismos de acción." Por una parte, bloquea la señalización de la interleuquina 1, que es una citoquina clave en la progresión tumoral y en la inflamación pro-tumoral; por otra parte, este anticuerpo induce la muerte de las células tumorales a través de un mecanismo llamado citotoxicidad mediada por anticuerpos, o ADCC por sus siglas en inglés", señala.

EL ÍNDICE DE MASA CORPORAL COMO FACTOR PREDICTIVO

Durante el Congreso de ESMO, GEICAM también ha presentado los resultados de un análisis que revela que, en pacientes con cáncer de mama inicial tratados con taxanos, el índice de masa corporal (IMC) es un factor pronóstico, es decir, a mayor IMC, más desfavorable es el pronóstico de estas personas.

Este trabajo se ha basado en una muestra de 13.500 pacientes, que han sido analizados de manera individual, de siete estudios de GEICAM y del Translational Research In Oncology (TRIO), con el objetivo de estudiar el impacto que puede tener la adherencia de estos medicamentos al tejido adiposo en la eficacia del tratamiento, según expone el doctor José Ángel García Sáenz, miembro de la Junta Directiva de GEICAM y uno de los autores del análisis.

Por otro lado, el trabajo revela menor eficacia del taxano docetaxel en los pacientes con cáncer de mama temprano y mayor IMC, en comparación con las personas con IMC normal. "Hemos comprobado que docetaxel pierde eficacia en personas con mayor índice de masa corporal, que podría deberse a la distribución en el tejido adiposo, que hace que sea más tóxico y no logre el resultado esperado; pero no sucede así con otro taxano: paclitaxel", explica este especialista.

En su opinión, "esta hipótesis se debe confirmar en sucesivos análisis con otras series para poder sugerir que paclitaxel (y no docetaxel) pudiera ser el taxano de elección cuando tratemos a pacientes con mayor índice de masa corporal", añade.

Finalmente, otro de los trabajos presentados en ESMO 23 en los que GEICAM ha participado es un análisis de subgrupos del estudio NATALEE, que muestra que el beneficio de la supervivencia libre de enfermedad invasiva (SLEi) sigue siendo consistente con ribociclib en combinación con la terapia endocrina (TE) en subgrupos clave preespecificados, en comparación con la TE en monoterapia, en pacientes con cáncer de mama localizado HR+/HER2-.

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