sábado. 22.06.2024

En ensaladas, en zumo mezclado con frutas, en crudo o cocinada compañada de tus ingredientes preferidos, el kale es un alimento muy versátil que no puede faltar en nuestra dieta. Los nutricionistas recomiendan introducir el kale un día a la semana en la dieta. 

Su consumo nos aportará innumerables beneficios:  contiene más calcio que un vaso de leche, es rica en proteínas, en hierro y en vitaminas C, K, A, E y en varias del grupo B, además de contener antioxidantes y ser una buena fuente de fibra. Al ser un alimento alcalino, también ayuda a mantener el equilibrio ácido-base del organismo. Además, la composición del kale incluye carotenoides, responsables de los colores de las frutas y verduras, precursores de las vitaminas A, C, K, ácido fólico, calcio, magnesio, fósforo, potasio e hierro, además de ser fuente de proteínas vegetales y fibra.

Aunque en españa este suepralimento no es tan conocido y no se ha empezado a cultivar hasta hace pocos años, ya que nuestra tradición ha sido optar por otros miembros de su familia como la berza o la col, el Kale y sus variantes son un alimento muy popular en el norte de Europa. 

Una ración de kale puede tener:

  • Más calcio que la leche.
  • Más hierro que la carne (aunque es otro tipo de hierro).
  • De 3 a 4 veces más ácido fólico que los huevos.
  • De 4 a 10 veces más vitamina C que las espinacas y casi 3 veces más que las naranjas.

El kale, además, es uno de los alimentos con más contenido en vitamina A, junto, por ejemplo, a las zanahorias, y también en vitamina K, casi 7 veces más que la lechuga de hoja verde

“Es como si fuera un concentrado nutricional. Es un superalimento, un término que nos permite explicar a la población que hay alimentos que concentran mucha cantidad de nutrientes y muy pocas calorías”, apuntan los especialistas.

¿Cómo prepararlo?

El sabor del kale puede no ser del gusto de todos: “tiene un sabor particular, como puede tener también la acelga o los espárragos, es potente. Pero depende mucho de cómo lo prepares”, indican los nutricionistas.  

Afortunadamente este alimento permite prepararlo de muchas formas y buscar las recetas que más te gusten: puedes prepararlo en las ensaldas con un poquito de aceite de oliva o limón para suavizar la hoja, que puede tener un sabor algo áspero. Si prefieres cocinarlo, lo fundamental es no pasarse de los 10 minutos de cocción, y podemos acompañarlo con un poquito de sal, aceite de olvia o salteado. 

La col kale, el superalimento que debes incluir en tu dieta