lunes 20/9/21

Consiguen sanar con piel normal, sin cicatrices, heridas crónicas de difícil tratamiento en modelos preclínicos

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Consiguen sanar con piel normal, sin cicatrices, heridas crónicas de difícil tratamiento en modelos preclínicos. MAYO CLINIC

Un producto acelular descubierto en la Clínica Mayo (Estados Unidos) ha conseguido sanar con piel normal, sin cicatrices, heridas crónicas de difícil tratamiento en modelos preclínicos. Derivado de las plaquetas, el producto exosomal purificado, conocido como PEP, se utilizó para transmitir mensajes de curación a las células de modelos animales preclínicos de heridas isquémicas.

En concreto, en su trabajo el equipo de investigación de la Clínica Mayo ha documentado la restauración de la integridad de la piel, los folículos pilosos, las glándulas sudoríparas, los aceites de la piel y la hidratación normal. Este estudio ha sentado las bases para que Estados Unidos apruebe el inicio de un ensayo clínico, el primero de su clase, para comprobar la seguridad del uso del producto exosomal purificado para la cicatrización de heridas en pacientes.

"Este trabajo documenta que el PEP, un exosoma disponible y estable a temperatura ambiente, es capaz de curar heridas que carecen de un suministro adecuado de sangre. Las heridas se curaron con una sola aplicación del exosoma. Me sorprendió que este producto regenerara la piel sana con propiedades biomecánicas normales, no el tejido cicatricial. Ahora que esta tecnología se amplía y se fabrica biológicamente para aplicaciones clínicas, se crea el potencial de un enorme avance en la ciencia médica y en el campo de la cirugía plástica", explica el doctor Steven Moran, cirujano plástico de la Clínica Mayo y coautor principal del estudio, que se ha publicado en la revista 'Theranostics'.

Las heridas isquémicas se producen cuando las arterias se obstruyen o bloquean, impidiendo que los nutrientes y el oxígeno importantes lleguen a la piel para impulsar la reparación. Son frecuentes en personas con afecciones como la diabetes, las úlceras por presión, el endurecimiento de las arterias, las lesiones traumáticas o los efectos secundarios de la radioterapia. Los tratamientos estándar para estas heridas incluyen apósitos, geles tópicos y cirugía. Aunque estas medidas ofrecen cierto alivio, a menudo no pueden cerrar completamente la herida. Cuando la enfermedad avanza, las heridas que no cicatrizan conducen a la amputación de las extremidades.

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