miércoles. 17.04.2024

Quienes padecen insuficiencia renal pronto podrán esperar un futuro sin diálisis ni largas esperas para un trasplante de órgano, gracias a los esfuerzos de la Universidad de California en San Francisco, que produjo un dispositivo implantable que imita las funciones diarias del órgano.

Su primer ensayo clínico demostró que las células renales, alojadas dentro del dispositivo llamado biorreactor, pueden funcionar silenciosamente en segundo plano, como un marcapasos y no activan el sistema inmunológico del receptor para atacar. Esto es un obstáculo importante para los pacientes que necesitan tomar fuertes medicamentos supresores del sistema inmunológico después de recibir trasplantes de donantes.

Más de 500.000 personas en Estados Unidos necesitan diálisis varias veces a la semana, mediante la cual, una máquina filtra su sangre. Muchos buscan trasplantes de riñón, pero no hay suficientes donantes y sólo unas 20.000 personas los reciben cada año. Un riñón artificial implantable sería una bendición.

El dispositivo, desarrollado por el Proyecto Riñón de la universidad, ha sido implantado y probado con éxito en cerdos durante siete días. El siguiente paso será una prueba de un mes de duración, primero en animales y luego en humanos.

Los científicos planean llenar el biorreactor con células renales adicionales que puedan imitar todas las funciones, como equilibrar los fluidos del cuerpo y liberar hormonas para regular la presión arterial; luego, se creará un riñón artificial completo.

"El riñón bioartificial hará que el tratamiento de la enfermedad renal sea más eficaz y también mucho más tolerable y cómodo", afirmó el Dr. Shuvo Roy, profesor de bioingeniería en la Facultad de Farmacia de la UCSF.

“Necesitábamos demostrar que un biorreactor funcional no requiere fármacos inmunosupresores, y lo hicimos. No tuvimos complicaciones y ahora podemos repetirlo, alcanzando todo el panel de funciones renales a escala humana”.

En un estudio publicado en la revista Nature Communications, el equipo detalla cómo el biorreactor diseñado puede conectarse directamente a los vasos sanguíneos y las venas, permitiendo el paso de nutrientes y oxígeno, de forma muy similar a como lo haría un riñón trasplantado.

Las membranas de silicio mantienen las células renales dentro del biorreactor a salvo del ataque de las células inmunitarias del receptor.

El equipo utilizó como caso de prueba un tipo de célula renal llamada célula del túbulo proximal, que regula el agua y la sal. El coautor H. David Humes, MD, de la Universidad de Michigan, había utilizado previamente estas células para ayudar a los pacientes en diálisis en la unidad de cuidados intensivos con resultados que salvaron vidas.

Rastrearon los datos de las células renales dentro del biorreactor y de los animales receptores durante siete días después del trasplante y a ambos les fue bien.

Diseñan un riñón artificial para liberar a los pacientes de la diálisis