viernes. 19.04.2024

La búsqueda de una apariencia física específica y el objetivo de una rápida pérdida de peso a menudo se anteponen a la salud y el bienestar. Las dietas milagro, que prometen alcanzar estos resultados de forma instantánea, pueden poner en riesgo la salud tanto física como emocional de las personas y no son sostenibles a largo plazo.

Estas dietas se caracterizan por garantizar la pérdida de peso en un periodo muy corto de tiempo y con un esfuerzo menor. "Si bien algunas personas pueden experimentar una pérdida de peso inicial, esto a menudo se debe a la pérdida de agua y masa muscular en lugar de una pérdida de grasa sostenible. Además, hay una probabilidad alta de sufrir el famoso efecto rebote", explica explica María Aguirre, nutricionista de bluaU de Sanitas.

La ingesta calórica media de un adulto medio oscila entre las 1.700 y 2.300, dependiendo del sexo y la edad, según datos del Informe del Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) sobre Ingestas Nutricionales de Referencia para la población española. En este sentido, la cantidad de calorías que suelen proporcionar las dietas milagro son insuficientes para satisfacer las necesidades nutricionales básicas del cuerpo.

"Es fundamental comprender que no existe una solución rápida y única para alcanzar la salud y el bienestar. Optar por una alimentación responsable y saludable es la clave para mantener una buena salud a largo plazo y prevenir enfermedades. Además, las dietas extremadamente restrictivas pueden desencadenar trastornos alimentarios, deficiencias nutricionales y un aumento en el riesgo de enfermedades crónicas", añade por su parte la Dra. Andrea Azcárate Villalón, jefa del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.

Ante esta situación, los expertos de Sanitas comparten una serie de consejos para mantener unos hábitos alimenticios saludables: 

Establecer objetivos realistas. La pérdida de peso saludable suele ser gradual y sostenible. Ponerse objetivos a largo plazo ayudará a mantener la motivación y evitar la frustración que puede surgir si se espera resultados inmediatos. En cualquier caso, es preciso destacar que el cambio de hábitos no siempre garantiza la pérdida de peso, ya que esto depende de muchos factores diferentes como puede ser la genética y el metabolismo de cada persona. Por ello, el enfoque correcto debería ser preservar una buena salud tanto física como emocional a largo plazo.  

Enfocarse en la variedad. Es importante ingerir alimentos de todos los grupos. Para considerar una dieta equilibrada, se recomienda que los carbohidratos constituyan alrededor del 45-65% de las calorías diarias, las proteínas el 10-35% y las grasas alrededor del 20-35%. También es aconsejable consumir diariamente entre 25 y 30 gramos de fibra y tener en cuenta la importancia de obtener variedad de vitaminas y minerales. 

Planificar el menú. Al hacer el menú semanal con antelación, es más fácil asegurarse de que la dieta cumpla con las necesidades nutricionales y proporcione la energía necesaria para llevar a cabo actividades físicas y mantener un estilo de vida saludable. Este menú puede ir modificándose a medida que cambian las necesidades nutricionales debido a factores como la edad, el nivel de actividad física o los objetivos de salud.

Moderación, no privación. Privarse de alimentos que gustan puede ser insostenible a largo plazo y conducir a antojos intensos. En lugar de eliminar completamente su ingesta, es recomendable permitir que formen parte de la dieta en cantidades moderadas. Esto reduce la probabilidad de recurrir a alimentos menos saludables a través de atracones impulsivos debido a la ansiedad o el estrés para comer de manera más consciente y saciante. 

"Es necesario recordar la importancia de la hidratación y la actividad física regular. Antes de hacer cambios significativos en tu dieta, es imperativo acudir a un nutricionista para que te proporcione orientación personalizada basada en tu cuerpo, objetivos y necesidades específicas. En ningún momento puede ponerse en juego la salud por perseguir objetivos estéticos a través de dietas que no tienen fundamento científico", concluye María Aguirre. 


 

Consejos para seguir una alimentación saludable y huir de dietas milagro