martes. 25.06.2024

Durante el proceso de envejecimiento, la conservación de las facultades mentales se vuelve fundamental. En este contexto, la alimentación ha demostrado ser un factor clave para prevenir el deterioro cognitivo y los trastornos neurodegenerativos, aportando numerosos beneficios al cerebro y la memoria.

"Es fundamental comprender que el cerebro, como cualquier otro órgano, depende de una nutrición adecuada para funcionar de manera óptima. En el caso de los mayores, cuya salud cerebral ya suele estar más vulnerable, estos efectos pueden ser especialmente significativos. Por ello, se deben evitar los excesos de azúcares refinados, grasas saturadas y la falta de nutrientes esenciales en las comidas navideñas a fin de eludir la inflamación crónica y el estrés oxidativo, procesos que se han asociado directamente con enfermedades neurodegenerativas, especialmente el alzhéimer", explica Miriam Piqueras, supervisora médica de Sanitas Mayores.

En este sentido, el alzhéimer es una enfermedad que preocupa en gran medida a la población española. Según el estudio "La percepción de la población española sobre el alzhéimer" publicado por Sanitas, cerca de 7 de cada 10 españoles señalan que los investigadores se deberían focalizar en este trastorno cerebral.

Ante esta situación, María Aguirre, nutricionista de BluaU de Sanitas, ha elaborado una lista de alimentos que contribuyen a mejorar la salud del cerebro de aquellas personas que padecen alzhéimer: 

Aguacates: son ricos en grasas saludables, como los ácidos grasos monoinsaturados, que asisten al flujo sanguíneo del cerebro.

Arándanos: traen consigo antioxidantes que ayudan a potenciar la función cerebral al minimizar el estrés oxidativo y la inflamación.

Brócoli: contiene antioxidantes y vitamina K, relacionados con la mejora de la función cognitiva. También aporta glucosinolatos, compuestos que tienen propiedades protectoras para el cerebro.

Calabaza: rica en antioxidantes y vitamina A, la cual es primordial para el mantenimiento y reparación de las células cerebrales.

Huevos: son una fuente de colina, un nutriente importante para la función cerebral. La colina se utiliza en la síntesis de la acetilcolina, un neurotransmisor que está involucrado en la memoria y el control muscular.

Pescado graso: el salmón, la trucha o las sardinas engloban ácidos grasos omega-3, que son básicos para el desarrollo y funcionamiento del cerebro. Estos ácidos grasos ayudan a mantener las células cerebrales flexibles y favorecen la comunicación entre ellas.

"Estos alimentos seleccionados no solo son conocidos por sus beneficios para la salud cerebral, sino que también presentan características que favorecen la salud oral. Por ejemplo, los aguacates, gracias a su contenido en grasas saludables, previenen la sequedad bucal. O el brócoli, que debido a la vitamina K, proporciona favores para la salud de las encías. En cualquier caso, cabe destacar que es primordial que los mayores mantengan una higiene bucal adecuada, que incluya el cepillado regular, el uso de hilo dental y visitas periódicas al dentista, ya sea de manera presencial o a través de videoconsulta", añade Lorena Trinidad, odontóloga del departamento de Innovación y Calidad Clínica en Sanitas Dental.

Una dieta equilibrada contribuye a la salud del cerebro de los mayores