martes. 25.06.2024

La I Jornada de Personal Científico Joven CIBER ha puesto el foco en su última sesión en las posibilidades que abre la inteligencia artificial como aliada de la investigación biomédica, con ejemplos prácticos de cómo la IA es ya una realidad en los estudios desarrollados en el marco del Consorcio CIBER (Centro de Investigación Biomédica en Red) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII). Así han culminado tres días de encuentro en los que se han dado cita en Vigo casi 350 investigadores e investigadoras pertenecientes a las 13 áreas temáticas del Centro.

Fernando Vaquerizo, del área de Biotecnología, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN); Joaquín Dopazo, del área de Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED); Candelas Pérez, del área de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV) y María Eugenia Pachón, del área de Enfermedades Infecciosas (CIBERINFEC), fueron los encargados de presentar distintas investigaciones en estos ámbitos en los que los avances en Inteligencia Artificial y Big Data están abriendo nuevas vías para el progreso del conocimiento científico.

Uno de estos ejemplos fue aportado por Fernando Vaquerizo, que analiza con su equipo de la Universidad de Valladolid datos biomédicos con IA aplicados al diagnóstico de la apnea del sueño y a la identificación de genes asociados a la sepsis.

Por su parte, Joaquín Dopazo analizó el reposicionamiento sistemático de fármacos en enfermedades raras, gracias al diseño de “gemelos digitales” que respondan a situaciones inéditas, probando a cambiar genes gracias a la IA y ver los efectos de los tratamientos según estos cambios, en casos de anemia de Falconi o COVID, entre otros.

Candelas Pérez explicó la aplicación del deep learning en la imagen cardiaca, haciendo hincapié en la necesidad de contar con datos de calidad de pacientes; y María Eugenia Pachón presentó el proyecto BactHeCom, que propone el desarrollo de una herramienta computacional basada en modelos de aprendizaje automático (machine learning) e inteligencia artificial para el análisis de datos clínicos y microbiológicos de pacientes vulnerables que sirva de apoyo para un diagnóstico precoz de las infecciones graves causadas por bacterias multirresistentes y en la selección del mejor tratamiento para las mismas.

La encrucijada tras el doctorado

En la tercera jornada de esta reunión de personal científico joven también se ha hablado mucho de futuro, especialmente de cómo puede enfocarse la carrera investigadora o salidas alternativas tras el doctorado. En una mesa redonda titulada Ya soy PhD… ¿y ahora qué?, Patricia Bondía, infografista de ciencia, Cristina Rodríguez, coordinadora de la Plataforma de Internacionalización del CIBER, Antonio Quesada, coordinador de ensayos clínicos del CNIC y Abi J. Vázquez, de la spin off Diversa, han compartido sus experiencias en distintas opciones profesionales, siempre ligadas a la ciencia.

Cristina Rodríguez puso en valor el gran trabajo realizado en la Plataforma de Internacionalización del CIBER, que presenta una media de más de 100 proyectos al año, “todos muy diversos”, pero con un fin: “que os otorguen los proyectos, estamos para eso”. Los ponentes destacaron la necesidad de establecer con los PhD una escucha activa e interacción, para impulsar las máximas iniciativas.

Premios

En el marco de esta Jornada, se han entregado también premios a las mejores comunicaciones orales en las categorías de predocs y postdocs, que han recaído en Marc Moro Buendía y Naroa Goikoetxea, ambos del Área de Enfermedades Hepáticas y Digestivas del CIBER (CIBEREHD). La mejor comunicación en formato póster ha sido para Nadia Di Franco, del Área de Enfermedades Neurodegenerativas del CIBER (CIBERNED).

También se anunciaron los proyectos colaborativos impulsados por el Comité Social de las jornadas, que han resumido a la perfección el espíritu de este encuentro: el fomento de la comunicación y las sinergias entre la comunidad científica joven.

La I Jornada de Personal Científico Joven ha sido clausurada por Eli Prats, investigadora del CIBER-BBN y divulgadora científica, que ha animado, en forma de un irónico rap, a las nuevas generaciones de investigadores e investigadoras a apostar por la ciencia.

El CIBER integra la IA como aliada para el avance de la investigación biomédica