lunes 1/3/21

20 españoles participarán en el ensayo clínico de un exoesqueleto de rodilla

Ensayo clínico del exoesqueleto de rodilla
Ensayo clínico del exoesqueleto de rodilla

Un ensayo clínico, que tendrá una duración de tres meses, ha dado comienzo con 20 pacientes españoles e italianos para probar un exoesqueleto de rodilla que acelera la rehabilitación y que está indicado, entre otros casos, en ligamentos cruzados o tras una intervención de rótula. El nuevo exoesqueleto de rodilla ha sido fabricado por la guipuzcoana Gogoa Mobility Robots, una de las cinco empresas que en todo el mundo fabrica estos equipamientos médicos.

En declaraciones a Servimedia, su director general, Carlos Fernández, explicó que “este exoesqueleto incorpora como novedad su patrón de movimiento que es el natural, es decir, realiza el mismo movimiento que hace la rodilla cuando se camina y esto es una gran ventaja porque acelera el proceso de la rehabilitación”.

Además de la rodilla, esta empresa trabaja en un exoesqueleto de miembros superiores para rehabilitar el brazo o la mano. “Mediante unos parches, el paciente aprende a cerrar o abrir la mano, por ejemplo. Lo último que hemos incorporado a algunos exoesqueletos es el control por voz. El exoesqueleto responde a la voz, lo que facilita mucho la labor del fisioterapeuta y el proceso de rehabilitación”.

En estos momentos, Gogoa cuenta con centros de rehabilitación en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo; Fundazione Santa Lucia, Osakidetza (Hospital de Gorliz); TIRR Memorial Houston de Estados Unidos y en Urretxu (Guipúzcoa).

En cuanto a la movilidad de las piernas, Carlos Fernández señaló que en estos momentos cuentan con dos modelos de exoesqueleto: “Uno de miembros inferiores que incluye piernas completas y otro con articulación en la rodilla que sirve para rehabilitación física y neurológica”.

Estos exoesqueletos están indicados en pacientes con lesiones medulares parciales y que aún tienen alguna conexión neuronal que les permita aprencer a andar. También se dirigen a personas que han sufrido un ictus o un daño cerebral adquirido.

“El exoesqueleto te obliga a mover las piernas con un patrón de marcha natural. El cerebro, gracias a su plasticidad, es capaz de conseguir que otras neuronas aprendan a comandar la marcha. De hecho, ya contamos con varios casos de éxito como el de dos hombres de unos 30 años de edad que sufrieron lesión medular parcial por un accidente de moto y los dos están consiguiendo volver a andar tras permanecer diez años en silla de ruedas”.

Estos exoesqueletos de miembros inferiores se pueden adaptar a la altura del paciente desde 1,50 a 1,95 centímetros, así como con un peso de 40 hasta los 100 kilos. Pero además de estas indicaciones, estos exoesqueletos también se pueden utilizar en procesos neurodegenerativos como ataxias, párkinson o Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA).

“En una persona con enfermedad de Parkinson, por ejemplo, el exoesqueleto le obliga a seguir andando y sacándole de la parálisis. En enfermedad neurodegenerativa mejora la calidad de vida de estas personas al mover toda la funcionalidad”, subrayó el director general de Gogoa.

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