lunes 27/9/21

La protección del lobo supone un ataque a la ganadería del norte de la provincia, según Asaja

ASAJA Córdoba.
Reunión de ASAJA Córdoba / Foto de archivo

El presidente de Asaja Córdoba, Ignacio Fernández de Mesa, ha lamentado el acuerdo adoptado por el Ministerio para la Transición Ecológica y varias comunidades autónomas sobre la inclusión del lobo en el Listado de Especies Silvestres en régimen de Protección Especial porque supone “un ataque a la ganadería extensiva y al mundo rural en el norte de la provincia”.

   Fernández de Mesa subrayó que la actividad económica de esta zona rural se basa fundamentalmente en la actividad ganadera y cinegética y “la presencia del lobo es incompatible con esas actividades económicas que son las que generan riqueza, empleo y mantiene la población en esos pueblos”.

   De este modo, los pueblos y comarcas de estas zonas rurales “no pueden permitirse un freno a la actividad económica que ocasionaría el despoblamiento de los mismos” y supone un grave perjuicio en contra de los intereses de los ganaderos y el desarrollo económico de la zona del Valle de los Pedroches, El Guadiato y La Sierra.

   Para Asaja Córdoba, esta medida puede suponer un primer paso para declarar al lobo en peligro de extinción, lo que conllevaría obligar a las comunidades autónomas a desarrollar “innecesarios planes de recuperación”, lo cual supone  “una temeridad” porque el lobo causa enormes daños económicos a quienes verdaderamente mantienen el medio ambiente en el mundo rural, que son los titulares de explotaciones ganaderas y/o cinegéticas.

   Seguir por este camino, sólo puede conducir a la despoblación de las zonas rurales y a que la economía de todos esos pueblos y comarcas se vea gravemente dañada”, añade Fernández de Mesa, quien afirma también que “la presencia del lobo es un ataque a la dehesa, catalogada como reserva de la biosfera por la Unesco” teniendo en cuenta que la ganadería es quien la crea y mantiene; y, sin embargo, el lobo puede acabar con la ganadería. 

   Por ello, ha valorado positivamente la postura del ministro de Agricultura, Luis Planas, quien ha afirmado que no está de acuerdo con la normativa de la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, al considerar que la especie tiene ya una protección excesiva. No obstante, recuerda al ministro de agricultura que “quienes están en peligro de extinción son los ganaderos, especialmente los de ovino y vacuno”, que han sufrido un varapalo con el real decreto aprobado de forma unilateral por el ministerio de agricultura de convergencia de las ayudas PAC, viéndose reducidas sustancialmente para 2021 y 2022, situación que podrá ir a peor si el ministro no cambia sus propuestas de reforma de la PAC para 2023.

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