martes. 04.10.2022

Antonio, vecino de Doña Mencía, denuncia homofobia por parte de la Iglesia

Si no comenzamos a dar pequeños pasos individuales, difícilmente podemos esperar un mejor futuro

Doña Mencía (Córdoba) -  obtenido de Andalucía Rústica
Doña Mencía (Córdoba) - obtenido de Andalucía Rústica

La asociación LGTBI Libérate denunciamos públicamente el acto de homofobia que ha sufrido Antonio Muñoz, Vecino del municipio cordobés Doña Mencía por parte de la jerarquía de la iglesia. Recientemente, el vicario general de Córdoba, Antonio Prieto, ha retirado un artículo escrito por Muñoz en la revista El Rezaor, editada por la Agrupación de Cofradías del municipio y en la que solicitaba igualdad hacia las personas homosexuales.

El vicario prohibió que la revista saliera con el artículo, aplazando el acto de presentación del nuevo número de la revista que se iba a publicar el 13 de marzo, y que fue reimprimido sin su artículo. Esta primera impresión fue financiada en parte a través de dinero público, es decir, el ayuntamiento del municipio tiene un convenio anual firmado con la agrupación de cofradías, entre diferentes puntos del convenio se encuentra la revista.

Considera que resulta escandaloso, que en la situación actual de necesidades y en medio de una crisis de refugiados, una institución de la jerarquía que dirige la Iglesia, se gaste 1.500 euros en volver a editar una revista para silenciar una opinión que sólo pide Igualdad. ¿No hay mejor destino para ese dinero que gastarlo en callar a un cofrade? ¿Tan importante es mantener esta discriminación?”

La segunda impresión ha sido sufragada por la misma iglesia. Antonio Muñoz ha recibido el apoyo de su municipio y del consistorio que apoyan su publicación. Asimismo afirma que la agrupación de cofradías siempre lo ha tratado con respeto y nunca lo han discriminado por su orientación sexual. Actualmente está casado por lo civil con su marido, no esconde su orientación sexual y ha sido hermano mayor de la Cofradía del Cautivo durante más de 20 años.

Al vivir su relación con naturalidad, sin esconderse, la jerarquía eclesiástica le ha impedido el acceso a puestos como hermano mayor... Antonio reflexiona: ¿por qué no me puedo casar con mi marido delante de mi Virgen como cualquier otra pareja? ¿Por qué saltaban las alarmas cuando algunos pensaron que yo iba a ser la propuesta para ser pregonero hace unos años? ¿Por qué algunos se rasgaban las vestiduras ante una declaración de no discriminación en la agrupación de cofradías? ¿Por qué no puedo volver a ser Hermano Mayor de una cofradía de la que lo he sido durante 20 años? ¿O vicepresidente de la Agrupación de Cofradías, como ya lo fui? ¿Por qué? Porque antes “no era gay”, o es que lo importante es no decirlo. ¿Lo importante es mentir y ocultar cómo eres? ¿El mandamiento no decía “no mentirás”

Antonio solo busca “la igualdad en la Iglesia y las Cofradías para todos los gays y el colectivo LGTBI”. El articulo está firmado por él y por lo tanto es una opinión personal, es la primera vez que se censura en El Rezaor una opinión personal independientemente de que sea compartida o no por las demás personas. Indica también que “es curioso que la primera vez se censure un artículo que pide igualdad”. Su intención es “hacer una llamada de atención sobre la discriminación que sufrimos los gays en la Iglesia y las Cofradías, cuando en gran parte formamos parte de ellas”. Y, de paso, como esto se ha “normalizado y dado por bueno, sin rechistar”. “¿No sería un escándalo que un equipo de fútbol, una orquesta o cualquier asociación prohibiera que un gay formara parte de sus órganos de gobierno? ¿Se imaginan al Real Madrid o al Betis diciendo que un gay o un negro no puede ser presidente de su club? Entonces, ¿Por qué vemos normal que la Iglesia discrimine sin disimulo a parte de sus propios miembros?”

No tiene intención alguna en atacar a la Iglesia, que es una institución que le merece “respeto” y de la que forma parte, si bien señala como su “jerarquía” ejerce “tal discriminación en un acto de total hipocresía”, ya que “no te pide que no seas gay, sino que lo ocultes, incumpliendo sus propias normas y mandamientos”.

Además, remarca que su intención con el artículo es “dar pasos para que los dirigentes de la Iglesia evolucionen y respeten a las personas que formamos parte de ella, pues es evidente que el colectivo gay está muy presente en el día a día de la Iglesia y de las Cofradías”. “Si no comenzamos a dar pequeños pasos individuales, difícilmente podemos esperar un mejor futuro”.

El gay viene de maravilla en las cofradías si es para poner flores, arreglar las imágenes, bordar el palio, montar un altar... ¿Quién decide que hay categorías de cristianos? ¿Quién determina que somos menos católicos que otros en función de a quién cogemos de la mano... Se pregunta que hace en la iglesia y se mantiene firme con la esperanza de conseguir algún cambio integrador.

Señala que... nadie se preocupe, que no tengo interés en volver a ocupar ningún puesto, ni representar nada. Solo quiero que tanto yo como todos los demás tengamos los mismos derechos que cualquier otro cofrade, sea como sea, quiera a quien quiera. Que nadie de los que luchamos por nuestras hermandades sea discriminado, o tratado como diferente. Es solo una cuestión de igualdad, simplemente de dignidad, la que se merece cualquier cristiano.

Ante este suceso de hechos consumados nuestra asociación Libérate va a solicitar: Solicitar una entrevista con el Nuncio de la Embajada del Vaticano en Madrid para la entrega personalmente a él de una carta de protesta ante la embajada de la Santa Sede en España denunciando la discriminación y homofobia que ejerce el vicario y el obispo de Córdoba ante los ciudadanos de Doña Mencía, solicitando su destitución inmediata.

Antonio, vecino de Doña Mencía, denuncia homofobia por parte de la Iglesia
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