domingo. 14.04.2024

Las Hermanitas de los Ancianos Desamparados cerraron el miércoles, 13 de septiembre, 123 años de historia en Baena. Con la celebración de la santa misa presidida por el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, pusieron punto y final a todos estos años de entrega y servicio a los ancianos, más de 1.300 atendidos por la comunidad a lo largo de estos 123 años.

“Desde nuestra vida de consagración y de seguimiento a Jesús, servimos y atendemos a las personas mayores intentando prodigarle todos los cuidados y acompañarles en sus necesidades materiales y espirituales, procurando siempre un ambiente de familia. Esa es nuestra misión, nuestro fin específico, la congregación no tiene una labor en la parroquia, sino que nuestra pastoral es dentro de nuestro hogar. De hecho, hay una frase que resume nuestro carisma: ¡Queremos cuidar los cuerpos para salvar las almas!”, subrayaba Sor Laura, Secretaria Provincial de las casas de Andalucía.

Las tres religiosas que actualmente conformaban la comunidad de Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Baena estuvieron arropadas en este día por sus hermanas de Montilla, Puente Genil, Baena y Córdoba, los lugares de la Diócesis donde la comunidad tiene presencia activa.

A pesar de ser un momento triste para las religiosas al ver como una casa cierra sus puertas, las hermanas han dado gracias a Dios por todos estos años de vida de entrega y amor, así como por la cantidad de personas que las han arropado siempre, pues en estos 123 años, como resalta Sor Laura, Baena siempre ha estado con las Hermanitas. Las religiosas recuerdan con especial cariño cómo las acompañaron en multitud cuando llegaron a instalarse en San Francisco, en lo que había sido el convento de los Frailes Franciscanos y que iba a ser el asilo. “Gracias a Dios, hasta hoy, las hermanitas se han visto muy arropadas, cuidadas y queridas”, aseguraba.

Las Hermanitas de los Ancianos Desamparados se despiden de Baena