viernes. 14.06.2024
Celebración de la XIII Jornada de Porcino y de la Feria del Jamón de Villanueva de Córdoba

Ganaderos defienden la necesidad de un etiquetado más claro para el consumidor

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Mesa redonda formada por el presidente de Asaja Córdoba, Ignacio Fernández de Mesa; el presidente de la DOP Pedroches, Antonio Torralbo; el presidente de Caja Rural del Sur, José Luis García-Palacios; el presidente de Covap, Ricardo Delgado Vizcaíno; el catedrático de Nutrición Deportiva Antonio Escribano y el catedrático de Geografía Bartolomé Valle

Asaja Córdoba celebró hoy, en el marco de la Feria del Jamón de Villanueva de Córdoba, la XIII Jornada de Porcino en la que los ganaderos de la comarca cordobesa del Valle de los Pedroches defendieron la necesidad de seguir avanzando en un etiquetado cada vez más claro para el consumidor para que éste sepa identificar lo mejor posible sus producciones.

Este fue uno de los temas que se abordó en la mesa redonda de esta jornada en la que participaron el presidente de Asaja Córdoba, Ignacio Fernández de Mesa; el presidente de la DOP Pedroches, Antonio Torralbo; el presidente de Caja Rural del Sur, José Luis García-Palacios; el presidente de Covap, Ricardo Delgado Vizcaíno; el catedrático de Nutrición Deportiva Antonio Escribano y el catedrático de Geografía Bartolomé Valle.

Por su parte, en la inauguración, participaron el secretario general de Agricultura de la Junta de Andalucía, Manuel Gómez; el vicepresidente de la Diputación de Córdoba, Andrés Lorite; el alcalde de Villanueva de Córdoba, Isaac Reyes; la vicerrectora de Innovación de la Universidad de Córdoba, Lourdes Arce, y el consejero de Caja Rural del Sur José María Calero, además de Ignacio Fernández de Mesa; siendo la clausura a cargo del delegado de Agricultura de la Junta, Francisco Acosta.

Durante el debate, se apostó por continuar realizando una certificación seria de las producciones para que los productos amparados bajo la figura de calidad diferenciada de Los Pedroches sigan siendo un referente de calidad en el mercado que certifica la denominación de origen. Se apostó también por continuar realizando una promoción para que los consumidores sigan conociendo esta denominación de origen protegida y cada vez más la diferencie del resto.

Los ponentes destacaron la importancia de que el término ibérico vuelva a significar para el consumidor lo que siempre significó, productos provenientes de una raza pura de cerdos criados y engordados en la dehesa, “un ecosistema único que es el eje que sostiene a los territorios rurales de Los Pedroches”. Un sistema que, “además de ofrecer a la sociedad una serie de productos gastronómicos claramente diferenciados, ofrece también una gran cantidad de beneficios medioambientales y que es económicamente viable gracias a la diferenciación del cerdo ibérico de bellota”.

ALIMENTO FUNCIONAL

En este sentido, se expuso que el jamón ibérico debería considerarse un alimento funcional ya que “su consumo mejora nuestra salud, reduce el riesgo de contraer ciertas enfermedades y realiza funciones muy concretas que otros alimentos no podrían realizar”. El aporte nutricional más conocido del jamón son sus proteínas, que se transforman en aminoácidos. En concreto en los ocho aminoácidos esenciales sin los que el cuerpo humano no puede funcionar. Pero, además, el jamón aporta vitaminas (E, B1, B2 y B12) hierro, magnesio, zinc, ácido fólico, sodio y potasio.

Sin embargo, teniendo en cuenta este momento próximo a la Navidad, lamentaron que aproximadamente el 80% de los jamones y paletas que en esas fechas tendrán los consumidores a su disposición provendrán de cerdos cruzados al 50% con el duroc y engordados en régimen intensivo a base exclusivamente de pienso.

No obstante, resaltaron que, indudablemente, existen fenómenos positivos porque el porcentaje de cerdos 100% ibéricos que inician su alimentación en montanera cada año es mayor, el consumidor cada vez va asociando más el precinto negro con la máxima calidad, aun sin saber lo que significa exactamente, pero “no podemos dejar de ser escépticos con lo que parece que sólo son buenas noticias” porque los crecimientos de los números en producción están ligados a unos modelos de producción en régimen intensivo que nada tienen que ver con los sistemas tradicionales de cría en la dehesa que el consumidor reconoce bajo el término ibérico. Las promociones que se están impulsando desde el sector van sólo a lo general, “igualando producciones que son radicalmente diferentes tanto en sus sistemas de producción como en la naturaleza de los productos finales, sin diferenciar entre las mismas y obviando la existencia en el sector de producciones amparadas por figuras reconocidas por la Unión Europea como son las denominaciones de origen”.

Al final, concluyeron, todo obedece a beneficiar o a no perjudicar a las producciones mayoritarias y las producciones mayoritarias son las de cerdos cruzados y engordados con pienso en granjas intensivas, y eso no es lo que históricamente ha dado fama mundial a los productos ibéricos.

 

Ganaderos defienden la necesidad de un etiquetado más claro para el consumidor