El norte de la provincia podrá consumir el agua de La Colada sin riesgo en 6 meses

Embalse de La Colada, visto desde la playa
Emproacsa se une a la Diputación y a la Junta para conseguir depurar el agua que suministra a 27 municipios cordobeses

Seis meses durarán las tareas de limpieza de la contaminación del agua de La Colada para que los vecinos de la Zona Norte puedan consumir ese agua. Esto era anunciado por la propia empresa junto con la Diputación de Córdoba y la Junta de Andalucía. 

"Se van a ejecutar actuaciones que pasan por por eliminar en el propio origen del agua la enorme cantidad de materia orgánica existente en la misma, así como la gran cantidad de algas que ha generado esa materia orgánica", confirmó el presidente de la Diputación, Salvador Fuentes. 

Para la eliminación de las algas se utilizará una maquinaria y una técnica que ya está siendo utilizada en otros embalses y que ha resultado ser efectiva. "Después preparamos ese agua para su tratamiento con dióxido de cloro, como se hace en la ETAP de Sierra Boyera; para ello montaremos un generador en el depósito intermedio del Cuartanero, donde montaremos un generador de dióxido de cloro", añade el Jefe de Servicio de Producción de Potables y Redes de la Zona Norte de la Provincia de Córdoba en Emproacsa, Gabriel Benítez. 

El objetivo de este llamado "plan de choque"  es reducir a 15 miligramos por litro de carbono orgánico total, ya que actualmente, el agua que entra en Sierra Boyera procedente de La Colada tiene entre 29 y 32 de COT.  "Por encima de los cinco miligramos por litro de carbono orgánico total (COT) hay que tomar medidas urgentes; y por encima de los siete, el agua no es apta para el consumo", explicaba el técnico. 

La Junta ha asumido la financiación de dicho proyecto que licitará en breve por 11 millones de euros, la red de conducciones entre los pantanos de La Colada y Sierra Boyera. Sin embargo, tanto la Diputación como la Junta han pedido que se complete el triángulo de las obras hidráulicas. "Seguimos reclamando esa conexión porque fue la solución que para el problema dieron hace años los técnicos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir", añade Fuentes. 

 "En casi dos décadas, solo se ha rellenado, y de vez en cuando, por lo que esa masa de agua quieta ha ido conteniendo con el paso del tiempo materia orgánica y algas que han producido esa contaminación", sentenciaba el técnico de emproacsa, explicando el origen de la contaminación del embalse.