lunes. 15.04.2024

La dura competencia entre los equipos destaca este año sobre el aspecto lúdico de las Olimpiadas Rurales. Mejores marcas, mayor número de equipos concienciados con las pruebas y presencia de atletas y de personas muy centradas en la actividad deportiva han supuesto una evolución del evento hacia la competitividad, algo que se ha notado sobre todo desde el parón de la pandemia. Equipos como Crossfit Jerez, que incluye en sus filas a la jugadora internacional con España de Baloncesto Begoña García y a Mercedes Chilla, especialista en lanzamiento de jabalina,  son algunos ejemplos que se complementan con la presencia ciclistas, triatletas aficionados y atletas de referencia como Carmen Romero, campeona de España en varias disciplinas.

Esta evolución  en lo deportivo, sin embargo, no afecta al enorme despliegue festivo que rodea a las Olimpiadas Rurales de Los Pedroches. Sabino Luna, técnico municipal de Deportes, destaca que “es muy importante que la competición gana enteros, aunque es evidente que estamos ante un fin de semana en el que lo ideal es competir intensamente y divertirse al máximo de la forma más sana posible”. No obstante, Luna describe las Olimpiadas como un evento “integrador y lleno de valores donde prima el compañerismo y el buen rollo por encima de todo”.

La jornada ha comenzado con la competición de mizos, una especie de bolos rurales, que se celebra después del desayuno olímpico con productos de COVAP. Tras el desayuno y los mizos tiene lugar la prueba de las tiraeras y a continuación el lanzamiento de adoquín, donde ya el ambiente festivo era pleno. La carrera de sacos ha dado fin a las competiciones de la mañana. La comida y la siesta han precedido a las carreras de zancos y cintas y a partir del atardecer tendrá lugar la soga, la carretilla, la sillita de la reina, con muchas sorpresas y con humor al máximo en la plaza de toros, y, previo a la gran verbena festiva, la competición de baile de jotas noriegas, una prueba que se ha consolidado y con la que se ha conseguido que cientos de jóvenes baile esta danza típica de la zona. 

Programa del domingo

El programa olímpico del domingo comenzará  a las 10:00 con el pingané, que se practica golpeando un palo pequeño con una vara. Tras este juego ancestral, tendrá lugar la comba, en el colegio, una prueba espectacular en la que no sólo se baten récords de saltos en grupo continuamente sino que ya se ha impuesto el cronometraje debido al nivel de los participantes. Terminará la competición con el porteo de cántaros de agua, un homenaje a las dificultades que secularmente han existido en la zona para conseguir agua y que, desgraciadamente, se mantiene. Así,  esta prueba no es sólo una competición sino también, en parte, una reivindicación.   

La competitividad se impone a la diversión en las Olimpiadas Rurales