miércoles 28/10/20

Mauricio Mejía, el auxiliar de playa al que se le despidió después de tres semanas

Auxiliares de playa
Auxiliares de playa

El pasado 15 de junio, Mauricio Mejía tuvo la suerte de ser uno de los 3.000 auxiliares de playa contratados para este verano por la Junta de Andalucía. El 8 de julio, tres semanas después de haber sido contratado, le llamaron de la Junta para que no volviese más. Añadieron que no cobraría nada y que su contrato era nulo. Cuando Mejía se dio cuenta de la situación en la que estaba, resolvió que tampoco le habían dado de alta en la Seguridad Social. La Junta ha asegurado a elDiario.es que "respeta sus derechos económicos" por el tiempo trabajado.

Mauricio Mejía, tiene 45 años y un hijo al que mantener. Es electricista y antes de comenzar a trabajar como auxiliar de playa, ya había aceptado un trabajo en Palma de Mallorca, que rechazó más tarde, "quedé mal con la empresa y les envié un correo pidiendo disculpas", cuenta. "Pero iba a ganar lo mismo quedándome en las playas de Cádiz cerca de mi familia".

Después de aprobar con nota el curso de formación, el 15 de junio firmó su contrato de trabajo, modalidad "eventual por circunstancias de producción", como el resto de auxiliares de playa. Ese mismo día empezó a trabajar. Durante tres semanas, Mejía recorrió las playas de Rota dando indicaciones a los bañistas sobre las medidas de seguridad contra el coronavirus. Pero el 7 de julio recibió una llamada para informarle de un problema en la tramitación. Su título de bachiller no estaba homologado.

En Delegación le dieron una opción: solicitar urgentemente la homologación ante el Ministerio de Educación. Así lo hizo, ese mismo día: abonó la tasa (48,78 euros pagados el 7 de julio en una oficina de Caixabank) y el 8 de julio a primera hora estaba en Cádiz capital para presentar por registro la solicitud. Lo hizo a las 8:53 de la mañana. Después llevó la copia del registro a la Delegación de Cádiz. Pero poco después, y apenas dos horas antes de empezar la jornada, volvieron a llamarle.

Le dijeron que no se molestase más, y que mejor se quedase en su casa. Su intento por homologar el título daba igual. El contrato era nulo. Además, la Junta de Andalucía le informaba de que no le pagarían las tres semanas trabajadas. Cuenta elDiario.es.

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