jueves 09.07.2020

Una mujer se gastó su finiquito en comprar comida y cocinarla para quienes lo necesitaron durante el confinamiento

Michelle
Michelle

Muchas personas han perdido sus empleos a causa de la pandemia generada por el coronavirus. Este ha sido el caso de Michelle Brenner, una mujer que trabajaba en un tienda de ropa en Gig Harbor, Washington. El día que acudió para volver al trabajo, se fue con las manos vacías, le despidieron. No se quedó de brazos cruzados y aprovechó su tiempo en concinar. Ahora se la conoce en el vecindario también como 'Lady Lasagna'.

En un principio, cocinó una lasaña enorme, con la receta de su abuela. Sí, la comida, muchas veces, reconforta. También acompañó a varios amigos a hacer la compra y se encontró con algo que no le gustó nada, tenían en sus listas de la compra "lasaña congelada".

En ese momento supo que era hora de sacar sonrisas entre sus amigos, allegados y todo aquel que necesitase ayuda. Tras su despido, recibió un cheque del Gobierno de 1.200 dólares. Gastó el dinero en comprar los ingredientes para hacer comida casera a todo el que quisiera. La italoamericana subió a Facebook un post en el que informaba del proceso, bastante sencillo, preguntar y recibir comida. 

Los primeros en aceptar su ayuda fueron un jubilado y un amigo que había perdido su empleo. En poco tiempo, esto hizo eco y cada vez se daba a conocer más. Despues de tres meses, Michelle, sigue cocinando sonrisas con sabor a lasaña, cada día. 

Ha hecho más de 1.200 platos de lasaña, sin hacer preguntas, simplemente se basa en creer a la gente. También las dio a la policía local, a hospitales, bomberos, incluso a la cárcel, como símbolo de ayuda en tiempos tan complicados para todo el mundo. 

"El mundo tal y como lo conocemos se está desmoronando, pero mis dos pequeñas manos son capaces de marcar la diferencia", dijo la mujer 45 años al Washington Post. "No puedo cambiar el mundo, pero puedo hacer lasaña".

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