sábado 8/8/20

Andrea Crisanti, el virólogo que logró frenar el Covid-19 en una de las regiones más afectadas de Italia, desafía a la OMS

Dr. Andrea Crisanti
Dr. Andrea Crisanti
Andrea Crisanti director de del laboratorio de microbiología en la Universidad de Padua y, sobre todo, autor del milagro Véneto : logró frenar inicialmente la pandemia en una de las dos regiones donde el virus estalló en Italia.

Crisanti, de 65 años y que enseñó en el Imperial College de Londres, ha ganado notoriedad en su país por dos motivos. El primero, por su incuestionable trabajo en el Véneto al lograr contener el virus en el pueblo de Vo’Euganeo, una de las once primeras localidades aisladas en Italia cuando estalló el virus a finales de febrero. Mientras la epidemia fue un desastre en Lombardía, el motor industrial italiano, con casi 17.000 víctimas, en el Véneto, que podría haber corrido la misma suerte, ha habido poco más de 2.000 muertos, con la mitad de la población. El segundo de los motivos por el que Crisanti se ha hecho conocido es por desafiar a las recomendaciones que propone la OMS. Desde el principio, cuando le preguntaban por el secreto del Véneto, Crisanti explicaba sin ningún reparo que el truco era ignorar las directrices de la organización cuando indicaba que solo se debía hacer pruebas a las personas que presentaban síntomas o venían de China.

El virólogo reclama una organización mundial con gente más joven y más presencia en continentes como África o América Latina. “Dejaría en Ginebra a un puñado de personas –dice–. Es una estructura descomunal, costosísima, y para mantenerse necesita tanto de donantes privados como de la industria farmacéutica, algo completamente inaceptable”.

La cuestión de los asintomáticos ha continuado provocando polémica entre los científicos y la OMS. El mes pasado, la jefa del Departamento de Enfermedades Emergentes de la organización internacional, Maria van Kerkhove, sostuvo que la transmisión entre asintomáticos era “muy rara”, algo que volvió a dar munición a Crisanti para criticar a la OMS. “No tenían datos para decir una cosa de este tipo, y si los tenían no los habían compartido” aseguraba el italiano.

La notoriedad repentina de Crisanti ha llevado a algunos rumores sobre su hipotética intención de lanzarse a la política, aunque él lo niega rotundamente y promete quedarse en Padua.

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