miércoles. 19.06.2024

La isla de Ibiza se queda este verano sin su principal reclamo turístico porque el Govern balear no permitirá la apertura de las macrodiscotecas que atraían a público de todo el mundo, incluidos actores, cantantes, modelos y famosos de todo tipo, con el reclamo de los mejores DJs del panorama internacional. La medida afecta a ocho grandes centros de ocio, entre los que se encuentran Pachá, Amnesia, Privilege, Space y Ushuaia.

El ejecutivo de Francina Armengol solo autorizará la apertura de establecimientos de menos de 300 metros cuadrados, lo que deja fuera a los más conocidos de Ibiza, pero además obliga a mantener cerradas todas las discotecas de tres zonas de Balears conocidas por su turismo de sol, playa y alcohol, como son el West End de Sant Antoni, en Ibiza, y Magaluf y la Platja de Palma, en Mallorca.

En estas tres zonas está en vigor la ley contra el turismo de excesos, aprobada a principios de este año, y que prohíbe la oferta del todo incluido, las happy hours, los dispensadores de bebidas alcohólicas y los llamados pub crawling, un pase para hacer en grupo una ruta alcohólica por los bares de la zona.

El Govern balear teme que la actividad del ocio nocturno se convierta en un foco de contagios y además está decidido a luchar contra el turismo de alcohol y drogas que ha hecho famosos algunos enclaves de las islas, de ahí el empeño de la presidenta Francina Armengol y del conseller de Model Econòmic i Turisme, Iago Negueruela, de evitar como sea la apertura de estos centros de ocio.

Los empresarios del ocio nocturno no están de acuerdo con la medida, que sí permite abrir a los locales de menos de 300 metros cuadrados, aunque con horario reducido hasta las 2.30 de la mañana y limitaciones de aforo. Los empresarios llegaron a plantear la posibilidad de hacer una prueba piloto para testar las medidas de control y de higiene, algo que finalmente no se ha tenido en cuenta. El president del Consell d’Eivissa, Vicent Torres (PP) asume que este verano la isla será muy diferente, pero cree que toca hacer “sacrificios” para evitar contagios y que la marca Ibiza resulte dañada.

#NoSonBuenasNoticias Un verano sin discotecas en Ibiza