sábado 24/10/20

#NoSonBuenasNoticias Fallece el conductor de autobús que recibió una paliza por no dejar a un grupo subir sin mascarilla

El conductor de autobús junto a su mujer.
El conductor de autobús junto a su mujer.

 

Philippe Monguillot, el conductor de autobús brutalmente agredido en Bayona por unos pasajeros que se negaban ponerse la mascarilla, ha fallecido este viernes en el hospital, según han confirmado tanto su familia como el primer ministro francés, Jean Castex.

"Decidimos dejarle ir. Los médicos estaban a favor y nosotros también", ha asegurado en declaraciones a la agencia AFP una de las hijas de la víctima, Marie Monguillot, de 18 años. Su mujer, Veronique, también se ha despedido de él en las redes sociales: "Mi esposo murió a las 5.30 pm, DEP mi amor", escribió.

Los hechos ocurrieron en la localidad francesa de Bayona el pasado domingo por la tarde, en un autobús de línea que viajaba a Biarritz. Tras comprobar sus boletos, el conductor pidió a cuatro pasajeros que se pusiesen la mascarilla, de uso obligatorio en el transporte público en Francia.

Estos se negaron a hacerlo y, según la Fiscalía de Bayona, Philippe Monguillot fue víctima de una agresión "de una extrema violencia" al ser golpeado y herido de gravedad en la cabeza. Los cuatro agresores fueron detenidos poco después por la policía.

"La muerte de Philippe Monguillot, asaltado cobardemente el domingo en Bayona por haber realizado su trabajo, nos toca de lleno el corazón. La República reconoce en él un ciudadano ejemplar y no lo olvidará. La justicia castigará a los autores de este crimen abyecto", manifestaba este viernes en Twitter el primer ministro, Jean Castex.

Dos de los sospechosos de llevar a cabo la agresión, de 22 y 23 años, fueron acusados y encarcelados por "intento de homicidio", una tipificación que puede cambiar ahora tras la muerte de la víctima. Los otros dos cómplices, de unos 30 años, también fueron a la cárcel por "no ayudar a una persona en peligro". 

El fiscal de Bayona ha indicado que va a pedir al juez de instrucción que reclasifique estas acusaciones como "homicidio voluntario de un agente de la red de transporte público".

La empresa para la que trabajaba Monguillot, Keoilis, ha decidido incrementar la seguridad de sus empleados, desplegando guardias en algunos de sus servicios de autobuses en el área.

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