martes 19/1/21

Fallece un hombre con Covid al que subministraron dióxido de cloro por orden de un juez en Argentina

La familia del paciente fue la que trasladó la decisión al hospital de que lo trataran con la substancia, pero ahora quieren demandar al sanatorio por “dilatar el tratamiento” y "homicidio culposo"

Médicos antendiendo a un paciente
Médicos antendiendo a un paciente

Este lunes, un paciente con coronavirus ha fallecido, en Argentina, después de que un juez ordenara a los médicos que le trataran con dióxido de cloro. El hombre tenía 92 años y estaba hospitalizado en el Sanatorio Otamendi de Buenos Aires.

El juez federal subrogante argentino Javier Pico Terrero, del Juzgado Civil y Comercial Federal N° 7, ordenó al sanatorio que suministrara dióxido de cloro intravenoso e ibuprofenato de sodio en nebulizaciones al paciente. La decisión del juez llegó tras una petición de la familia a raíz de una petición que le hizo el médico que le atendía particularmente y fuera del hospital. Cuando la familia traslado la prescripción a los médicos del hospital, estos se negaron automáticamente a subministrar el dióxido de cloro al paciente porque es una substancia desaconsejada por las autoridades sanitarias. Pero el juez revocó la decisión de los médicos del hospital.

La familia pretende denunciar al sanatorio

Ahora, la familia pretende demandar a los médicos del hospital que subministraron la substancia al paciente por orden del juez porque consideran que la clínica "dilató el tratamiento". El abogado de la familia ha declarado que pretenden demandar al sanatorio por “homicidio culposo”.

La decisión del juez ha sido muy criticada por las autoridades sanitarias del país que han declarado que la decisión del juez es “aberrante”. Javier Picó consideró que el tratamiento se debía realizar “de forma urgente” ya que podía mejorar el estado del paciente e incluso “salvar la vida”. Una decisión muy polémica ya que la substancia está considerada como muy peligrosa por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y por la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).

Comentarios