viernes 24/9/21

'El legado de María de Villota': un proyecto solidario que da de comer a cientos de familias

María de Villota murió hace siete años, pero sigue muy viva, gracias a los voluntarios que reparten comida en una cola del hambre por la crisis del coronavirus.

 

Maria de Villota
Maria de Villota

Las colas del hambre es una realidad para muchas personas. Personas que poe culpa de la pandemia no tienen suficientes ingresos como para pagar sus gastos y recurren a asociaciones vecinales o comedores sociales para conseguir algo de comida.  "Antes de la pandemia mi mes a mes lo llevaba. Tenía mi trabajo y se iba bien".

Es vivir con el agua al cuello, sin saber si mañana vas a tener una casa o comida para tu familia: "Muy mal, porque no sabes si vas a poder al día siguiente tener para pagar o no... tener para comer o no".

Y este es un perfil que se está volviendo muy común en estas colas: "Hay gente que jamás se imaginó que estaría en esta situación, en una cola pidiendo de comer". Hay mucha gente que no se imaginaba en esta situación, porque poco a poco iba sacando el mes, pero mucha de esa gente, que tiene empleos precarios o a tiempo parcial se ha quedado sin trabajo y sin recursos: "Soy electricista, no tengo trabajo y no me queda otra".

Y por estas razones, la labor del legado de María de Villota es tan importante: da de comer todos los días a muchas familias. 

Murió en 2013

María de Villota, fue muy conocida por ser la primera española en llegar a la Fórmula 1. A raíz de un accidente que tuvo en Fórmula 1 que la dejó sin visión del ojo derecho, lanzó este proyecto solidario: "Antes solo me veía encima de un coche compitiendo y no veía lo que era realmente importante en la vida. Te das cuenta que ves más que antes".

Un año después, las secuelas de ese mismo accidente le causaron la muerte, pero 'Legado María de Villota', su proyecto solidario, lanzado en 2012, ya era una realidad.  Ahora, este proyecto sigue vivo gracias al liderazgo de su padre. "Antes de que empezara la pandemia se atendía a 250 personas en el comedor y ahora en el pico más alto de la pandemia se han llegado a superar las mil personas", nos cuenta Emilio de Villota.

La comida que consiguen recolectar, la entregan en la Parroquia de San Ramón Nonato: "Tiene un significado especial. María descansa aquí y nos sirve un poco de ánimo, de esperanza, de emoción", explica Emilio. De esta manera, María, desde el cielo, sigue ayudando  "todos los días, porque el hambre no descansa", señala su padre.

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