jueves 20/1/22

El rechazo frontal e la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, al acuerdo para derogar de manera íntegra la reforma laboral que a lo largo de este miércoles pactaron PSOE, Unidas Podemos y Bildu fue clave para el paso atrás que, ya a medianoche, anunciaron los socialistas.

La intervención de Calviño permitió paralizar un acuerdo que no gustó a los sindicatos y que se produjo a espaldas de PNV y Cs, los partidos en los que Pedro Sánchez pactó la nueva prórroga del Estado de Alarma

Lejos de mostrarse molestos, las dos formaciones han optado este jueves por no dar por rotos los puentes con el presidente del Gobierno.

La controversia ha dado lugar a nuevas diferencias en el seno del Gobierno. Moncloa y ministerios socialistas aseguran que el pacto fue cosa de los grupos parlamentarios. Fuentes de Unidas Podemos aseguran que el Ejecutivo lo conocía, dada la "constante coordinación" que existe entre PSOE, Unidas Podemos y Gobierno.

Este jueves Bildu lo celebra como “el primer acuerdo político alcanzado con el Gobierno de Madrid” al que "seguirán más”.

Sin embargo, tres horas después conocerse su firma quedó en papel mojado con la “nota aclaratoria” que casi a media noche difundió el PSOE. Anulaba el primer punto -el de la derogación “de manera íntegra”- y lo sustituía por la ya conocida derogación de los aspectos más lesivos de la reforma laboral, que ya figuraba en el pacto de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos.

Entre los dos mensajes -el acuerdo y el paso atrás de los socialistas- medió la intervención de Calviño. La vicepresidenta hizo ver que la derogación total no era posible, y menos en las actuales circunstancias, según indican fuentes del Gobierno, donde este jueves se insiste en desvincular el pacto con Bildu de Sánchez.

La vicepresidenta Nadia Calviño frenó anoche la derogación completa de la reforma...
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