domingo. 03.03.2024

A pesar de ser presentado por el rey como candidato a la investidura y de ganar las elecciones del 23 de julio, Feijóo parece no saber de dónde sacar los cuatro votos que le faltan para llegar a la mayoría absoluta.  El que sí está más seguro de poder conseguir esta alianza es Pedro Sánchez. La victoria en el Congreso de los Diputados con la que consiguió llegar a un acuerdo con ERC y Junts, parece darle esperanzas de hacer lo mismo de cara a la presidencia. 

Una vez finalizado el plazo de la Cámara para que todos los partidos políticos solicitasen sus peticiones de formar grupo, solo se han quedado fuera ERC y Junts, al no llegar a los requisitos establecidos, es decir, solo tienen siete diputados cada uno y no llegan al 15% del voto en todas las provincias catalanas. 

Por ello, los diputados del PSOE Marc Lamuá y Blanca Cercas (ambos por Girona) y Andreu Martí y Valle Mellado (por Tarragona) comenzarán en el grupo de Junts hasta que estén constituidos los grupos, una vez hecho, volverán a sus partidos respectivos. 

Tener un grupo propio en la Cámara Baja concede una serie de beneficios como por ejemplo, tener más minutos de intervención en los Plenos, que las comisiones sean más representativas o que los miembros puedan participar en las juntas en las que se debaten los temas a tratar. No solo eso sino que, los partidos reciben unas subvenciones fijas al mes de 30.000 euros. 

Las fuentes socialistas afirman que el partido está llevando las negociaciones con máxima discreción para "generar un clima de confianza", algo que ya ha dado resultados con ERC que ha confirmado no negociar con Feijóo en las próximas rondas. 

La postura de Junts sí que es algo que los socialistas no podrán saber hasta el último momento, debido a la imprevisibilidad de Carles Puigdemont que ha ido mostrando los últimos años. Además, no se da por hecho la compatibilidad del catalán con Pedro Sánchez porque, en términos económicos, su postura se asemeja más a la de Feijóo. 

Lo que sí saben los de Sánchez es que el precio impuesto por Junts para conseguir su apoyo es la aprobación o legalización del referéndum y la amnistía. El primer punto es algo inconstitucional que, en la práctica no se podría dar pero, de la amnistía, el actual presidente en funciones no ha querido negarse como sí lo hizo años atrás. Lo que ha hecho es aludir al diálogo y reencuentro con los catalanes y pasar la responsabilidad de la decisión al Tribunal Constitucional. 

Sánchez ya planea la investidura tras la victoria en el Congreso