domingo. 14.07.2024

La Princesa de Asturias jurará la Constitución el próximo martes y lo hará en el mismo escenario que su padre hace casi 38 años, el Salón de Sesiones del Congreso, pero ante un Parlamento que ha cambiado mucho respecto al que había en 1986.

Aquel 30 de enero de 1986 el entonces Príncipe Felipe fue recibido en el hemiciclo con "grandes aplausos", según recoge el Diario de sesiones de ese día, y en los escaños y tribunas había diputados y senadores comunistas, socialistas, 'populares', centristas y nacionalistas, así como el entonces presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, de CiU, y el lehendakari, José Antonio Ardanza, del PNV.

Esta vez Leonor de Borbón Ortíz llegará a un hemiciclo también repleto de parlamentarios, pero básicamente de tres partidos políticos (PSOE, PP y Vox) y sin los presidentes de Cataluña ni País Vasco, sólo dirigentes autonómicos 'populares', socialistas y un nacionalista canario (Fernando Clavijo, de CC).

Y es que los veinte parlamentarios independentistas de ERC, Junts y Bildu y los seis nacionalistas del PNV y del BNG ya han anunciado que no irán al juramento de la princesa. En 1986 el plante a la Monarquía se redujo a ERC y Batasuna, que sólo sumaban tres diputados adscritos al Grupo Mixto.

DE CONVERGENCIA PRESENTE A JUNTS AUSENTE

Convergència y Unió (CiU), de una de cuyas 'patas' (CDC) nacieron tres décadas después las formaciones independentistas del PDeCAT y de Junts, había obtenido 12 diputados en 1982 y acudió con normalidad al juramento de Felipe de Borbón. Y su portavoz parlamentario, Miquel Roca, fue uno de los ponentes de la Constitución de 1978 que instauró en España la Monarquía parlamentaria y reguló esta ceremonia del juramento del heredero de la Corona.

También estuvo el PNV de 1986, que contaba con ocho diputados, pero el actual se ha descolgado a última hora pese a acudir regularmente a las rondas de consultas que organiza el jefe del Estado para designar candidato de investidura.

La izquierda del PSOE también asistió al juramento de Felipe de Borbón, incluyendo el PCE que había participado activamente en la Constitución de 1978 y que renunció a la república en aras del consenso. Ahora Sumar sólo va a enviar una representación institucional de no más de media docena de personas: sus miembros del Gobierno, los dos diputados que integran la Mesa del Congreso y la portavoz. El resto de parlamentarios tienen permiso para 'plantar' a la heredera.

Cuando el entonces Príncipe Felipe prestó juramento había dos partidos centristas, la Unión de Centro Democrático (UCD) que había gobernado en la transición (11 diputados) y su escisión del Centro Democrático y Social (CDS) de su expresidente Adolfo Suárez, con dos escaños en el Grupo Mixto, aunque la fuerza mayoritaria era Alianza Popular con 107 diputados, que es la única que se mantiene desde entonces tras refundarse como PP. Y el mapa actual lo completa Vox a la derecha.

Y el PSOE de 1986, que había alcanzado su cota máxima con 202 diputados para facilitar el "cambio" con mayoría absoluta encarnado por Felipe González en 1982, hoy está reducido a 121 diputados con Pedro Sánchez de presidente en funciones, segundo en las últimas generales y aspirante a la reelección con apoyo de izquierda, independentistas y nacionalistas.

En el juramento del Príncipe Felipe el entonces presidente del Congreso, el socialista Gregorio Peces Barba, remató su discurso dando vivas a España, al Rey y a la Constitución, que según el Diario de Sesiones, fueron "coreados" por los asistentes y respondidos con "largos y prolongados aplausos". El próximo 31 de octubre quien intervendrá al frente de la Cámara será otra socialista, Francina Armengol, y de ella dependerá si hay o no 'vivas' al rey y a la Constitución.

MEDALLA NUEVA, EL MISMO EJEMPLAR DE LA CONSTITUCIÓN

Una de las novedades de la ceremonia del próximo martes es que la Princesa de Asturias recibirá las medallas del Congreso y del Senado tras el juramento y se le invitará a inaugurar la segunda edición del Libro de Honor de la Cámara Baja.

Lo que no va a cambiar entre una ceremonia y otra es el ejemplar de la Constitución sobre el que se prestará juramento. Se trata de una réplica del manuscrito obra del pendolista Luis Moreno, similar a la que se expone en el Escritorio de la Constitución. En concreto, es el séptimo de una serie de doscientos ejemplares impresos en 1980 en papel verjurado ahuesado, fabricado expresamente para esta edición
por Guarro Casas. A este ejemplar que usó Felipe de Borbon se ha añadido para su hija un encarte de las reformas de los artículos
13 y 135, las únicas aprobadas hasta ahora.

Al término del acto en el hemiciclo y tras la imposición de las condecoraciones, la Familia Real saludará en el Salón de Pasos perdidos a todos los invitados al acto, entre ellos, las vicepresidentas y los ministros en funciones, el decano del Cuerpo Diplomático, los presidentes de las comunidades autónomas presentes, los cuatro expresidentes del Gobierno, el líder del PP como jefe de la oposición, los portavoces parlamentarios, los ponentes de la Constitución y los ex presidentes de ambas cámaras.

En la ceremonia también estarán presentes el alcalde de Madrid, las presidenta del Consejo de Estado y del Tribunal de Cuentas, el Fiscal General del Estado, el Defensor del Pueblo, el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, jefes de Estado Mayor, el delegado del Gobierno de Madrid, diputados y senadores y otros invitados.

El juramento está previsto en el artículo 61 de la Constitución, en el que se establece que el Príncipe heredero, al alcanzar la mayoría de edad, prestará juramento de desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las comunidades autónomas.

La Princesa Leonor jurará la Constitución casi 38 años después que su padre