sábado 19/9/20

Resuelto el crimen del expolicía parapléjico que fue enterrado por su mujer

La asesina había hecho creer que la desaparición se produjo de forma voluntaria, pero el hallazgo de la silla de ruedas delató el macabro suceso

Imagen de Isaac. Fuente: Ministerio del Interior
Imagen de Isaac. Fuente: Ministerio del Interior

Los investigadores de la Policía Nacional hallaron el cuerpo de Isaac, un expolicía local  desaparecido en diciembre, enterrado en una parcela que su mujer poseía en Godelleta, Valencia. El cuerpo presentaba signos de violencia. Un atroz desenlace, para la angustiosa búsqueda de su familia, que se ha cerrado con la detención de la esposa. 

El pasado 1 de diciembre el hombre, en sierra de ruedas desde hace años, desapareció de su casa. Cuatro días después su mujer se personó en la comisaría para efectuar la denuncia. La investigación tomó a ésta como principal sospechosa. Según informa Las Provincias, la Policía averiguó que menospreciaba a su marido, quien sufría una grave enfermedad neurodegenerativa. Un vídeo burlándose de que Isaac no podía coger el mando de la televisión trazó su perfil psicológico.

La viuda envió mensajes desde el móvil de su marido para reforzar la hipótesis del suicidio. Incluso se envió uno a sí misma: "Lo siento mucho pero no voy a volver a casa. Cuando pase algo os avisarán de inmediato, es decisión mía y solo mía, y debéis respetar mi voluntad", con estas palabras quiso hacer creer que este era su último deseo. 

La familia del fallecido era conocedora de la grave enfermedad que padecía, una ataxia cerebolosa en estado avanzado, que le tenía postrado en una silla. El día del asesinato, Isaac tenía planeado asistir a una fiesta de cumpleaños. Su extraña ausencia avivó las sospechas de la familia. Una de sus primas señaló que le había mandado un mensaje en el que decía estar bien y pedía que cesaran la búqueda. El texto fue falseado por su asesina. 

Durante todos estos meses ha estado enterrado en un campo, propiedad de su mujer. Los agentes lograron encontrar su silla de ruedas entre los matorrales de un barranco a las afueras de Godelleta, pista determinante para la búsqueda. Este macabro crímen deja dos hijos menores huérfanos.