miércoles. 29.06.2022

Viviana, Víctor, Valcuende, Valderrueda e Iván. Ellos son los residentes de una pequeña localidad Valderrueda (al este de León), donde dos de sus cuatro habitantes, Viviana y Víctor, han traído al mundo a Iván. Hacía 64 años que ningún niño nacía en este pueblo. Hasta esta semana. Lo dice Carmina, una vecina que lleva allí desde siempre y ostenta el rol de enciclopedia en esta localidad donde nunca hay prisa y el calendario sólo se mira en fechas señaladas.

El bebé ha salido “sanote”, presume orgulloso su padre, Víctor González, de 34 años. El recién nacido ha pesado casi cuatro kilos y mide 53 centímetros. La mamá, Viviana Palacios, de 38, ha resistido bien la cesárea que se le aplicó en el hospital de León y ahora se recupera en Valcuende rodeada de la calma propia del mundo rural. Iván, vaticina su padre, no será el único: quieren darle dos hermanitos.

El sustento familiar procede de la ganadería, pues cuentan con una explotación de 60 vacas que comenzó con seis novillas hace cinco años.

La amenaza del coronavirus también ha jugado sus cartas en esta partida. Viviana y Víctor acudieron con miedo al hospital de León el lunes, donde se protegieron al máximo, pero no ha habido ningún problema, celebra el padre.“Los médicos se han portado fenomenal, nos han cuidado mucho”, agradece, pues a la madre se le hizo la prueba de la Covid-19 para analizar qué protocolos implementar.

Salió negativo y, más allá de que abandonó la planta a las 48 horas y no a las 72, todo transcurrió con toda la normalidad posible mientras se combate una pandemia y el jueves volvieron a casa.

El alcalde, Esteban González (PP), que administra esta localidad, celebra esta “gran noticia” y ensalza la iniciativa emprendedora de esta pareja “con su ganadería en el mundo rural y en un pueblo totalmente despoblado desde hace años”.

“Es cierto que desde hace 64 años no tenemos constancia de ningún nacimiento puesto que no residía gente joven”, indica. La alegría de González es doble, pues Iván contribuirá para repoblar “esta España vaciada tan de moda y abandonada”, sobre todo si viene con hermanos.

Los familiares, por la cuarentena, no han podido ver al bebé más que por fotos o videollamadas. La conexión a Internet de la casa se debe a una línea por satélite, “algo más cara” según Víctor, pero que cumple sus funciones. El leonés atiende esta conversación desde una esquina del piso de arriba: la falta de cobertura telefónica es una constante en los entornos rurales.

“No vamos a movernos de aquí”, anuncia el padre. Llamar Iván al niño ha sido deseo materno, pero Víctor avisa: “El siguiente me tocará elegir a mí”. El objetivo es que lo antes posible se escuchen juegos y risas infantiles que no se oían desde tiempos más próximos a la mal llamada gripe española que al coronavirus.

Nace un bebé en una localidad de León por primera vez en 64 años
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