lunes 28/9/20

Las ITV caducadas entre el 21 de junio y el 31 de agosto tendrán tres meses de prórroga

El Ejecutivo alarga tres meses las inspecciones que pierden su vigencia entre el 21 de junio y el 31 de agosto

ITV La Torrecilla en Córdoba
ITV La Torrecilla en Córdoba

Según las fuentes del periódico La Vanguardia, el Consejo de Ministros ha aprobado una prórroga de tres meses para pasar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) a los ejemplares cuya revisión caduca entre el 21 de junio y el 31 de agosto. Esta decisión del Ejecutivo se suma a la ampliación de la prórroga de la validez del certificado de la ITV que llevó a cabo el pasado mes de mayo para los vehículos cuya fecha de próxima inspección se encontrara comprendida durante el estado de alarma en quince días naturales por cada semana transcurrida desde el inicio de ese periodo hasta que se hubiera producido el vencimiento.

Así lo ha comunicado el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, quien ha señalado que se dará prioridad a los transportistas profesionales a la hora de acudir a esta a inspección. De hecho, ya se está haciendo en la actualidad. No hay que olvidar que unos cinco millones de automóviles quedaron pendientes de pasar la revisión durante los meses en los que el Gobierno decretó el confinamiento más estricto y las estaciones de la ITV permanecieron cerradas.

Con el objetivo de poder dar un mayor servicio que permita realizar tanto las revisiones pendientes como las que tocan por fecha, las estaciones han ampliado entre un 10% y un 15% sus horarios y han incrementado entre un 10% y un 35% sus plantillas. Así, estas medidas han permitido que el número de inspecciones se haya incrementado alrededor de un 21% en toda España, aunque estas cifras varían dependiendo de las comunidades autónomas.

Si bien los citados datos, facilitados por la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (Aeca-ITV), demuestran que se están poniendo más medios para absorber todo el trabajo, es importante que los conductores no esperen hasta última hora para pedir cita. Si apuran mucho, se podrían encontrar con que no hay disponibilidad para pasar la revisión a tiempo. Y circular con la ITV caducada conlleva una multa de 200 euros.

Tal como especifica la Orden SND/413/2020, de 15 de mayo, por la que se establecen medidas especiales para la inspección técnica de vehículos, una vez realizadas las revisiones de los vehículos cuyos certificados hayan sido objeto de prórroga automática, se tomará como referencia la fecha de validez que conste en la tarjeta ITV y no computará la prórroga de los certificados concedida como consecuencia de la declaración del estado de alarma y de sus sucesivas prórrogas.

Esto supone que en algunos casos la revisión durará menos que otros años. Así lo ha denunciado la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y la Automovilistas Europeos Asociados (AEA). Pongamos el caso práctico de un turismo de menos de 10 años al que corresponda pasar la ITV cada dos años: si la fecha de su inspección era 29 de abril de 2020 y la pasa, por ejemplo, el 18 de julio de 2020, tendrá fecha límite para pasar la nueva ITV el 29 de abril de 2022 y no el 18 de julio de ese año.

Por esta razón, la OCU considera que al acortarse el tiempo de validez de las inspecciones supone un agravio para muchos usuarios, que abonarán la tasa de inspección para un tiempo y aun teniendo el coche en condiciones para circular en ese periodo deberán volver a pasar por la ITV antes de lo que les debería corresponder.

Es importante que los vehículos pasen la inspección para garantizar que están en perfectas condiciones para moverse por la vía pública sin comprometer la seguridad vial. La normativa establece que no se puede circular con una ITV desfavorable, salvo que sea para ir de la estación de la ITV al taller para reparar los defectos y del taller a la ITV para la segunda inspección del vehículo. Hacerlo fuera de esta circunstancia puede comportar una sanción de 200 euros.

En el caso de que los problemas detectados sean tan graves que supongan un gran peligro, el ejemplar tendrá una inspección negativa que conllevará su inmovilización y solo podrá ser trasladado en grúa al taller. Utilizar un coche con una revisión negativa supone una multa de 500 euros.