miércoles 28/10/20

Un juez invalida el test de consumo de estupefacientes por vulnerar los derechos de una conductora

El falso positivo del drogotest, confirmado en un proceso judicial, pone en cuestión la fiabilidad de estos detectores

Control policial. Imagen de archivo.
Control policial. Imagen de archivo.

Una sentencia, dictada desde el juzgado contencioso-administrativo de Pontevedra, ha rescatado el antiguo debate sobre la fiabilidad de las pruebas de consumo de estupefacciones practicadas a los conductores. El fallo, para sorpresa de la ciudadanía, invalida la multa a Esther Sánchez, profesora en la Universidad de Vigo y doctora en biología, quien dio positivo en el test de sustancias tóxicas.

Su absolución apela a los fallos en el procedimiento, subrayando el atentado contra su presunción de inocencia. Para el juez, se vulneraron derechos fundamentales de la conductora. Se afea a la administración una falta de rigor ante las pruebas que aportó la multada, quien siempre negó el consumo de citadas sustancias.

La sanción, materializada en 1.000 euros y seis puntos, será devuelta íntegramente. Compartimos una sentencia pionera en nuestro país. La decisión es calificada de "muy importante" desde el el despacho jurídico Brotsanbert de Alicante, gestores del proceso en la vía administrativa. Para el bufete, "va a suponer un punto de inflexión respecto a posteriores resoluciones administrativas en esta materia".

Los hechos tuvieron lugar el 14 de julio de 2018, cuando Esther Sánchez fue interceptada en un control rutinario. Las pruebas, efectuadas mediante un análisis de saliva, apuntaron a la presencia de drogas en su organismo. Tras dar positivo en metanfetamina, el contraanálisis arrojó un negativo en dicha sustancia, no obstante esclareció los positivos en cocaína y cannabis. 

Ante la falta de respuestas del Estado, la acusada decidió batallar en los tribunales. Dos meses después presentó un documento de alegaciones, donde negaba la comisión del hecho infractor, incidiendo en la abismal diferencia constatada por las pruebas. En su defensa, destacó que el aparato no había sido sometido a control metrológico. Como aliciente tampoco se había respetado la cadena de custodia del test. 

Dos años después, el juez expone en su sentencia que "en la prueba inicial, practicada en el momento de detención del vehículo, resultó que la actora no tenía en su organismo presencia de cocaína, ni de THC (sustancias respecto de las cuales el mobile test ostenta gran sensibilidad), pero sí de metanfetaminas (sustancia más difícil de detectar). Sin embargo, en el análisis del laboratorio Synlab practicado pocos días después (cuando la actora carecía ya de la posibilidad de solicitar análisis de sangre) se obtuvo un resultado contradictorio, justo el contrario: positivo en cocaína y THC y negativo en anfetaminas. La demandante puso de manifiesto esta contradicción en la vía administrativa previa, solicitando explicaciones y prueba al respecto. Pero sólo obtuvo como respuesta un 'formulario tipo' genérico, sin una sola referencia específica a su caso concreto. Esta falta de motivación le ha generado indefensión. Se concluye también que ante la referida contradicción en los resultados de las pruebas, no explicada por la Administración, la prueba de cargo practicada ha sido insuficiente frente al principio de presunción de inocencia que ampara a la actora. Pone de manifiesto un posible error en la cadena de custodia".

Su abogado celebra la anulación sancionadora y, lo que también es muy importante, "poner muy en duda el sistema que se está llevando a cabo".

"Mi representada se le sometió al test. Dio positivo en mentanfetamina, una sustancia que nunca había probado. Ella preguntó que cuanto valía el análisis de contraste en sangre y la Guardia Civil le respondió que unos 600 euros y que se tenía que esperar allí hasta que terminaran el control para que la acompañaran al hospital. También le dijeron que si era un falso positivo, en la segunda prueba de la muestra de saliva obtenida que se manda al laboratorio, daría negativo. Por lo que mi representada decidió marcharse a casa. Es muy llamativo que la Guardia Civil la dejara marcharse a casa, cuando había dado un presunto positivo por mentanfetamina en un control de carretera. Pero así fue. Unos meses más tarde le llegó la sanción con un análisis del laboratorio que refería haber consumido cannabis y cocaína", remarca el letrado.