miércoles 28/7/21

Ingreso Mínimo Vital, la futura prestación de la Seguridad Social pretende reestructurar el sistema

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El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha empezado ya a diseñar cómo será el futuro Ingreso Mínimo Vital, que consistirá en una prestación de la Seguridad Social al que luego las comunidades autónomas "podrán añadir complementos". Así lo anunció este jueves el titular del departamento, José Luis Escrivá, durante su comparecencia ante la comisión del Congreso de los Diputados para explicar sus líneas de actuación.

La Secretaría General de Objetivos y Políticas de Inclusión se ocupará de diseñarlo, indicó Escrivá. En su opinión, "lo más importante es tener un buen diseño en cuanto a los colectivos a los que se dirige, los itinerarios de inclusión, sus beneficiarios, etc. y, por supuesto, las aportaciones, que deberán ser suficientes".

Después, "las comunidades autónomas deberán coordinarse para evitar solapamientos", declaró, y "podrán completar este ingreso mínimo "en cuanto a beneficiarios o fondos disponibles". "Yo creo que nadie estará en contra de que exista un mínimo vital para determinados colectivos" que luego se pueda mejorar, indicó.

"Estamos trabajando en ello, y cuando tengamos mimbres más avanzados, lo traeremos aquí para mejorarlo entre todos", dijo Escrivá, que añadió que su propósito general será "contribuir a la inclusión de todos aquellos que, por diversas razones, sufren una vulnerabilidad mayor y se han ido quedando atrás".

En su intervención, Escrivá manifestó "el compromiso" del Gobierno de que el nuevo Ingreso Mínimo Vital disponga de "una dotación suficiente" que se "irá concretando en los Presupuestos Generales de los tres últimos años de legislatura". "El Ejecutivo "tiene el compromiso claro de que esta es una prioridad y la vamos a desarrollar" y aseguró que "la senda de gasto aprobada hoy es un punto de partida muy favorable" para ello. "Se trata de una previsión realista que deja espacios fiscales" para garantizar una dotación suficiente.

Según el ministro, su implantación "será gradual", para ir evaluando su aplicación. Pese a todo, Escrivá adelantó que, si está bien diseñado, los objetivos de reducción de la desigualdad que persigue este nuevo instrumento "se pueden lograr con menor inversión de la prevista".

Además de "suficiente", esta herramienta "ha de ser flexible", puesto que "los colectivos vulnerables a los que se dirige son muy diversos, con necesidades muy distintas de inclusión", explicó el ministro.

"Se trata de no dejar a nadie fuera", algo que en la actualidad "sucede con las políticas de inserción", afirmó. A su juicio, "muchas personas a las que se dirigen no llegan a beneficiarse de ellas", ya sea porque no tienen información, porque no entran en el sistema o porque no cumplen los requisitos. Por eso, resulta "tan necesario un buen análisis y definir con precisión" los nuevos instrumentos.

Escrivá señaló, por último, que este Ingreso Mínimo Vital tendrá que coordinarse con las demás prestaciones que ofrece la Administración General del Estado, tanto a través de la Seguridad Social como de los Servicios Públicos de Empleo, así como con los sistemas de rentas mínimas de las comunidades autónomas y con las ayudas que a veces también prestan los ayuntamientos.

"En España existe un sistema muy complejo", señaló, cuya fotografía revela una realidad muy heterogénea y que no garantiza la cohesión social". En el fondo, se trata de reestructurar todo el sistema de prestaciones, para conseguir que su impacto en cuanto a redistribución de la renta "sea mucho más eficaz", precisó.

Según distintos organismos Internacionales, "España presenta unos niveles muy altos de pobreza y de desigualdad" en comparación con la UE "y sus políticas públicas son muy poco eficaces" en este terreno. El objetivo del ministerio será "buscar un consenso para diseñar nuevas estrategias" que corrijan la situación, concluyó Escrivá.

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