martes 1/12/20

Un Hospital andaluz incorpora chips a la ropa de los sanitarios para garantizar su trazabilidad y seguridad

Personal sanitario (Imagen de archivo)
Personal sanitario (Imagen de archivo)

El Hospital Virgen del Rocío ha mejorado el control del proceso para la lavado y desinfección de los uniformes de sus profesionales. Así, ha incorporado un chip que convierte cada una de estas prendas en ropa hospitalaria inteligente ya que permite su entrega y recogida de manera automatizada, y garantiza su trazabilidad por todos los centros hospitalarios.

Se trata de la tecnología RFID, que permite reconocer el inicio del servicio, número de lavados, tipo de prenda (talla, color, tipo, etc), el hospital o la unidad de la que procede. Este sistema, proporcionado por la empresa sevillana Iturri, empieza con el registro todas las prendas en un inventario inicial y, posteriormente, con su seguimiento durante el lavado, transporte, entrega, uso por parte del personal del hospital y devolución.

La composición de los chips permite cualquier tipo de lavado, incluso los que somete los uniformes de las áreas de COVID a un intenso proceso de desinfección a elevadas temperaturas. El sistema de trazabilidad garantiza el proceso de rastreo de cada prenda porque el personal hospitalario solicita los uniformes con una clave personalizada. Una vez utilizados, entregan las prendas en unos buzones de recogida.

En total, se han instalado 20 dispositivos con tecnología RFID conectados a un software en los hospitales de La Mujer, Infantil, Rehabilitación y Traumatología, y el General. Estos disponen además de un sistema de alarma que controla la cantidad de uniformes disponibles para la reposición inmediata y que el servicio no se vea afectado en ningún momento. Además, se han instalado 11 buzones de recogida de uniformes usada que registran la devolución y de forma automática permiten extraer uno nuevo.

Igualmente, el sistema se ha automatizado de tal manera que recibe la información de los profesionales que inician un contrato de trabajo y son registrados en el programa de recursos humanos del Servicio Andaluz de Salud, para que puedan solicitar su uniforme de forma automática.

Reformas y nueva maquinaria

Junto a este proyecto, se ha puesto en marcha una renovación de la maquinaria de la Lavandería Central. En concreto, se va a sustituir una calandra para el planchado de ropa plana, uno de los túneles de lavado y el sistema completo de climatización de todo el edificio para hacerlo más eficiente. Mejorará así la producción del servicio y las condiciones laborales de los profesionales que prestan su servicio. Las actuaciones se iniciarán el próximo 15 de octubre con una duración aproximada de dos meses y medio y contemplan el cierre de espacios para poder realizar estas labores con toda seguridad.

Todas estas acciones tienen el objetivo de seguir optimizando el trabajo de la Lavandería Central del Virgen del Rocío, donde se limpia y desinfectan más de 10.000 kilos diarios de ropa con destino a tres hospitales de la provincia de Sevilla: Hospital Macarena, Hospital de Valme y los cinco hospitales del complejo de Virgen del Rocío.

A raíz de la pandemia por el COVID han establecido además un circuito de lavado específico para la ropa que utilizan estos pacientes y los profesionales. Así, cada día trabajan con más 630 kilos procedentes de estas áreas con especial cuidado, según las pautas de higiene que recomiendan las autoridades sanitarias.

Por otro lado, se han incrementado las actuaciones preventivas como desinfectar con peróxido los camiones de transporte no sólo antes de descargar la ropa sino también después. Además, se ha implado el procedimiento de manejo de ropa COVID, lo que conlleva un tiempo preventivo antes de su procesado, etc.

Este protocolo se suma a otros de seguridad que ya estaban en marcha, como la instalación de una barrera sanitaria que impide el contacto de la ropa limpia con la sucia, y programas de desinfección de más de 90º C de temperatura con un tiempo mínimo de 45 minutos. Los carros pasan proceso de desinfección y el personal en la zona de la ropa aún sin desinfectar lleva, además de guantes, batas, mascarillas y pantallas de protección. También se utilizan bolsas hidrosolubles que se introducen directamente en el túnel de lavado, evitando que el personal manipule la ropa sucia procedentes de zonas de riesgo COVID.

La Lavandería Central inició en 2018 un primer proceso de renovación para incluir tecnología de última generación que permitió automatizar tareas muy pesadas para los trabajadores, como los trabajos con las prendas húmedas. Desde esta fecha, se han continuado nuevos proyectos de mejora que han resultado en un túnel de lavado nuevo, dos líneas de planchado nuevas y un nuevo túnel de forma.

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