martes 4/8/20

Feijóo logra su 4ª mayoría absoluta consecutiva en Galicia a pesar de la importante subida del BNG

Alberto Núñez Feijóo - RRSS
Alberto Núñez Feijóo - RRSS

El Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo ha vuelto a ganar las elecciones en Galicia y lo ha hecho reforzando su ya cómoda mayoría absoluta, la cuarta consecutiva, merced a sus 42 escaños y más del 48% de los votos.

Sin sorpresas en lo que apuntaban los pronósticos, el actual presidente de la Xunta de Galicia lo será de nuevo para la próxima legislatura, y apuntalará con un escaño más el poder para los 'populares' en esta comunidad, que vuelve a ser la única en la que este partido tiene una mayoría absoluta.

Lo hará en un Parlamento que cambia de nuevo de líder de la oposición, con el BNG, que ha roto los pronósticos más optimistas y no solo es la primera fuerza de izquierda, sino que ha triplicado su representación, hasta llegar a los 19 escaños y el 23%. Ana Pontón no será la primera mujer presidenta de Galicia, pero sí la primera líder de la oposición, merced al hundimiento de Podemos y el resto de las anteriores confluencias de izquierda, que desaparecen del escenario político gallego.

Lo extraordinario de estas elecciones, con medidas de prevención sin precedentes para acudir a los colegios electorales, con votantes contagiados a los que se les prohibió votar y con una comarca confinada por un brote de Covid-19 no ha alterado lo fundamental. Decir Galicia sigue siendo decir PP, la formación que ha ganado todas las elecciones autonómicas desde 1981, y que ha gobernado, bien como Alianza Popular o bien como Partido Popular, durante 33 años de 39. Serán cuatro años más, hasta 2024.

Feijóo, que había planteado estas elecciones como un dilema entre la estabilidad y las "certezas" frente a un "mejunje de diez partidos" de izquierda, ha logrado imponerse, aún con más escaños que en 2016. Pierde uno en Ourense, feudo tradicional del PP en el interior gallego y a pesar de acaparar más del 50% de los votos en esta provincia, pero ha ganado uno en A Coruña y otro en Lugo, la provincia donde más proporción de voto ha obtenido, en torno al 55%. Núñez Feijóo se convierte así en el nuevo Manuel Fraga de Galicia, porque, al igual que el histórico dirigente, ha conseguido su cuarta mayoría absoluta.

'Populares', bloquistas y socialistas vuelven a conformar el reparto principal en el Parlamento gallego, en una imagen que simplifica el multipartidismo de los últimos años y devuelve la política gallega a más de dos décadas atrás. Ni Marea Galeguista, ni Vox ni Ciudadanos consiguen entrar en el Parlamento gallego.

La otra formación ganadora de la noche es, sin duda, el BNG. El Bloque asciende de cuarta a segunda fuerza, de seis escaños a 19, superando los mejores resultados del mítico líder nacionalista Xosé Manuel Beiras, que llegó a los 18 escaños en 1997 en la V Legislatura autonómica, también como segunda fuerza más votada.

El PSdeG, que había tenido en 2016 su peor resultado histórico en Galicia y se vio superado por En Marea, la coalición en la que se integraba Podemos, sufre ahora el 'sorpasso' de los nacionalistas, a nivel general y en todas las provincias, en Ourense igualados a escaños pero por un puñado de votos de diferencia. La candidatura de Gonzalo Caballero no ha mejorado el mal resultado de Xoaquín Fernández Leiceaga hace cuatro años en términos de escaños, con los mismos 14 diputados, aunque obtiene un porcentaje de votos mayor (19,4% frente a 17,87%).

La división de las confluencias ha pasado a la coalición liderada por Podemos la peor de las facturas posibles. Las Mareas que se erigieron como segunda fuerza hace cuatro años, con el 19% de los votos y 14 escaños, llegaron a estas elecciones fragmentadas en dos listas, Galicia en Común y Marea Galeguista, y han desaparecido del Parlamento gallego. 

Se salda con un rotundo fracaso la apuesta de Pablo Iglesias por una nueva coalición de Podemos, EU, Anova y las Mareas, liderada por Antón Gómez-Reino, diputado en el Congreso y hombre de confianza del líder de Unidas Podemos, que no obtiene ningún diputado y ha visto como todos sus apoyos se han ido al nacionalismo. Su resultado no ha llegado al 4% de los votos, menos de 50.000 papeletas, perdiendo cuatro de cada cinco de los votos que obtuvo En Marea en septiembre de 2016.

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