miércoles 28/7/21

El alcalde y la secretaria de un municipio de Toledo perdonan a sus agresores para que eviten ingresar en prisión

Coche policia
Añover de Tajo. - Anoverdetajo

El alcalde de Añover de Tajo (Toledo), Alberto Rodríguez Parra, y la secretaria interventora del ayuntamiento de la localidad han tenido un gesto de extrema indulgencia al no solicitar el ingreso en prisión de sus agresores, J.C. y su hija D., después de que estos golpearan fuertemente al edil y a la secretaria con una muleta metálica tras recibir la noticia de que no iban a ser los adjudicatarios de un quiosco municipal porque no cumplían las condiciones exigidas el pasado 7 de junio de 2017.

Entonces, con un sentimiento de frustración palpable, el hombre inculpado llamó sinvergüenza al edil, al que golpeó fuertemente con una muleta metálica, y su hija lo abofeteó. La secretaria, por su parte, recibió en una mano el segundo bastonazo que J. C. dirigió al alcalde y que éste logró esquivar.

A los acusados les aguardaban varios años de cárcel, sin embargo, "el alcalde ha considerado que la petición de perdón expreso, el arrepentimiento y el tiempo transcurrido, en el que no han vuelto a ser beligerantes contra él, han llevado a que no quiera que ingresen en prisión", ha expuesto el abogado del edil. 

"Las partes hemos sido benévolas a tenor de las circunstancias. Las penas deben graduarse también en base al principio de proporcionalidad y de lo que ha pasado. Si el alcalde hubiese continuado siendo objeto de amenazas y agresiones, nuestra actitud habría sido otra", ha resaltado el abogado. "Esto es un toque de atención no solo a ellos para situaciones futuras, sino también para otras personas, porque hay otros cauces más demócratas y más civilizados", ha expresado benevolente el edil de la localidad toledana. 

Padre he hija presentaron una carta en el Ayuntamiento pidiendo perdón por los perjuicios causados. "Tanto la secretaria como yo las hemos aceptado, porque deseamos también que esta situación no se vuelva a producir y todos tengamos una convivencia en paz y tranquila", ha sostenido Rodríguez, de 36 años. Finalmente, el alcalde y la secretaria aceptaron las disculpas. "Cierto tipo de vecinos encuentran en la figura del alcalde ese desahogo de sus frustraciones o malestar en un momento determinado por una acción que muchas veces viene impulsada por el Ayuntamiento. Al final, parece que somos el punto de mira de esas situaciones, que no son agradables", concluye.

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