domingo 17/1/21

“Mi cabeza dijo o es ya o no es nunca”: la historia de Catalina Zeigen, una superviviente de la violencia de género

Catalina insiste: “Hay que denunciar”. Ella deja claro que la ayuda es fundamental porque, asegura, tras la denuncia, el camino sigue siendo largo. “Cuéntalo a tu familia y diles necesitas ayuda”, incide.
No violencia
No violencia

Hoy es el Día Contra la Violencia de Género 2020 y nos acercamos a la historia de una sobreviviente. Catalina Zeigen, recibió el primer golpe a los quince días de casarse con su ex-marido. Pensó que sería algo puntual, pero nada más lejos de la realidad. El maltrato físico y psíquico era constante. Un día, su cabeza se negó a creerlo más, y ahora, fuera de todo peligro, ha conseguido salir de esa espiral de violencia.

“Me cogió del cuello y me tiró en la cama de una manera muy fuerte. No supe cómo reaccionar”. Esa fue su primera agresión, acababa de llegar a España con su ex marido desde Colombia.  Y cómo este, Catalina relata muchos más episodios de malos tratos: “No me permitía ducharme sola, me obligaba a lavarle su ropa a mano. Una vez me golpeó tan fuerte que me dejó inconsciente, cuando desperté estaba viendo la tele como si nada”.

Tras las agresiones, explica, llegaba la culpa: “Me decía: es que tú me provocas” y Catalina dice que llegó a creérselo. “Es tan machacante que lo tienes tan interiorizado que estás bloqueada completamente”. Su situación era muy complicada, ya que ella no tenía a su entorno cerca y no podía hablar con nadie: “me sentía sola, no tenía a mi familia, no tenía gente conocida. Me daba vergüenza ir a alguien a contárselo”. Por eso resalta lo importante que es hablarlo: “Hay muchísima gente que quiere ayudar”.

En su caso, sus vecinos estaban ahí cuando salió de su casa, en pijama, tras una discusión por el desayuno. Sus hijas lo presenciaron todo y ese día: “Mi cabeza dijo o es ya o no es nunca”, mantiene. Ese “ya” le abrió las puertas a una vida nueva, una vida libre de maltrato, donde ella es la que tiene las riendas de su vida. Catalina insiste: “Hay que denunciar”, ella deja claro que la ayuda es fundamental porque, asegura, tras la denuncia, el camino sigue siendo largo. “Cuéntalo a tu familia y diles necesitas ayuda”, incide.