jueves. 30.05.2024

"Me presento voluntario para que me metan aquí dentro. No he hecho nada, pero como no puedo pagar el alquiler y no tengo un duro ni nada prefiero estar aquí dentro que fuera", así intentaba José Miguel ingresar en la cárcel de Palma.

Miguel vive en un terreno de sus padres, y tiene que alimentarse de los huevos de sus gallinas y de carne de pollo. Para poder vivir intenta recoger chatarra con una furgoneta que sus padres le dejaron, pasando sus días en una caravana "pequeñita que es más o menos como la habitación de una cárcel", señala.

Él es albañil de toda la vida, pero tuvo que poner un alto a su vida laboral tras un infarto que sufrió, lo que vino acompañado de la posterior depresión y cuadros de ansiedad, los cuales le han mantenido alejado de su empleo de toda la vida, lo cual le ha dejado sin ingresos prácticamente, al punto de querer entrar voluntariamente en la cárcel.

Y es que sí, ante esta situación tan delicada, Miguel ha pedido entrar voluntariamente a la prisión de Palma, a falta de oportunidades o de cómo salir adelante.  "A mí me iba bien entrar en la cárcel, digo me van a dar merienda, tengo patio, me van a dar comida puedo poner una televisión. Me estoy un año allí y por lo menos no sufro", asegura.

El abogado Manuel Huertas determina que es una performance que este hombre hace deliberadamente para luego colgarlo en una red social. "Puede recurrir a Servicios Sociales o a alguna ONG. Graba a un funcionario de prisiones poniendo en riesgo su seguridad y lo cuelga en una red social sin consentimiento de los mismos", lamenta el letrado.

Apunta el psiquiatra José Carlos Fuertes que es muy difícil que a José Miguel le den una incapacidad. "Se la podrían dar dentro de dos años y gastándose un montón de dinero y con un procedimiento judicial", determina.

Albañil retirado pide ingresar en la cárcel a falta de dinero para el alquiler o para...