domingo. 14.07.2024

2019 se convertirá en el segundo año consecutivo con menos muertes en las carreteras, en gran parte gracias a un verano histórico que enmienda una Navidad más trágica, según la Dirección General de Tráfico (DGT).

Los responsables de Tráfico han indicado que 2019 arrojará "un dato bueno". Así, el número de víctimas mortales el 17 de diciembre, último día del que hay cifras oficiales, es de 1.053 personas, 95 menos que las 1.148 contabilizadas en el mismo periodo de 2018. Desde entonces se han producido al menos 25 muertes en la Operación Especial de Tráfico de Navidad.

La reducción de la máxima velocidad permitida de 100 a 90 kilómetros por hora en las carreteras secundarias es una de las principales causas del descenso de los accidentes mortales tras varios años de estancamiento con un ligero repunte de fallecidos.

Hasta el momento, el mejor dato de la década lo tiene 2015, con 1.131 fallecidos, por delante de 2014, que también fue un buen año (1.132). Atrás queda un 2010 con 1.728 muertos.

Por eso resulta clave, lo datos favorables de junio, julio y agosto, con descensos muy significativos respecto a 2018 y que son los que van a marcar la diferencia, ya que estos tres meses dejaron 81 muertos menos que el año anterior.

Así, junio de 2019 cerró con 78 muertos (114 en 2018), julio acabó con 116 (129 el año anterior) y agosto marcó récord con 99 fallecidos frente a 131, consolidándose como el mejor agosto de la serie histórica.

Junto al periodo veraniego, también bajaron, aunque de forma no tan acusada, los muertos en enero (73, 16 menos que en 2018); febrero (82) y abril (74), en ambos casos tres fallecidos menos que el mismo mes del año anterior y en mayo (87, ocho menos).

Y solo dos meses han registrado subidas: octubre, que se salda con 107, ocho más; y noviembre, con 91 muertos, dos más. Septiembre acabó con el mismo número (97).

Los expertos consultados por Efe se muestran comedidos a la hora de valorar la tendencia a la baja en la siniestralidad. Eso sí coinciden en destacar que la mayor presencia mediática de los asuntos de seguridad vial y el cambio del límite de velocidad en las secundarias, de 100 a 90 km/h, han podido ser factores determinantes.

"Este año se ha hablado más de tráfico, el director general Pere Navarro está manteniendo a la opinión pública informada y alertada", ha asegurado a Jesús Monclús, director de Prevención y Seguridad Vial de Fundación Mapfre, que considera que 2019 "abre la puerta a la esperanza para consolidar la reducción".

También Mar Cogollos, directora de la Asociación de Estudio de la Lesión Medular Espinal (Aesleme) considera que la vuelta a la sensibilización ha sido determinante frente a las reformas, en el cajón del Ministerio del Interior a la espera de que se forme gobierno.

Menos optimista con los resultados de 2019 es Jorge Castellanos, jefe de seguridad vial de Race: "Los accidentes con víctimas han aumentado hasta cerca de cien mil cuando a principios de década se situaban alrededor de los noventa mil".

Desde la DGT tienen claro que "atacar" el alza en la siniestralidad de los colectivos vulnerables es fundamental porque peatones, ciclistas y motoristas suman ya cada año casi la mitad de todas las víctimas mortales.

Una de las medidas "estrella" para hacer frente a este problema, especialmente acusado en las ciudades por los atropellos, es lo que se denomina "calmado del tráfico", que consiste en fijar en 30 kilómetros por hora el límite máximo de velocidad en las calles de un único sentido o de un carril por sentido.

La iniciativa podría entrar en vigor en los primeros meses del año. Tanto para el ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, como para el director de la DGT, Pere Navarro, es una cuestión "prioritaria" que quedó en suspenso por el bloqueo político.

Como esta reforma, también se tiene previsto un plan de motocicletas, la regulación de los patinetes y un "retoque" al carné por puntos que ahora se antoja más complicado por la necesidad de alcanzar acuerdos en el Congreso.

2019, segundo año consecutivo con menos siniestralidad en las carreteras