sábado. 02.07.2022

Estados Unidos amanece este miércoles sin un ganador claro en unas elecciones marcadas por la pandemia y la división tras cuatro años de insultos, escándalos y mentiras de Donald Trump. Hasta ahora, se ha cumplido el escenario más temido: el de la incertidumbre que el presidente ya intenta aprovechar para proclamarse vencedor.

Con la victoria de Trump en Florida y la de Joe Biden en Arizona, la carrera se centra en el Medio Oeste, la región más disputada del país y donde el recuento es más lento por su manera de procesar el voto por correo y por las batallas legales que ya están en marcha. Pensilvania, Michigan y Wisconsin tardan más en contar que otros estados porque han empezado a contar más tarde el voto por correo, especialmente en las ciudades grandes y más demócratas, que en algunos casos han interrumpido el escrutinio hasta dentro de unas horas. Estos estados esperan terminar su recuento entre este miércoles y este viernes, según avanza eldiario.es

Ganar Florida da a Trump más caminos para ser que le salga la suma de estados clave y sea reelegido. Florida, además, es uno de los pocos estados importantes que cuenta rápido los votos en la noche electoral. Biden conquistó algunos de los condados que había perdido Clinton en 2016, pero no logró tantos votos en condados como Miami. Puede que el presidente se haya beneficiado de la movilización de una parte de la comunidad cubano-americana a favor del presidente. 

El mapa electoral, de momento, se parece al que dio la victoria a Trump en 2016, pero con una diferencia crucial: Biden ha ganado Arizona, un estado tradicionalmente republicano y que le podría ayudar ahora a llegar a la Casa Blanca. 

Mantened la fe

Biden salió el primero ante las cámaras a pedir paciencia mientras continúa el recuento probablemente hasta bien entrado este miércoles y dijo "sentirse bien" sobre los primeros datos, informa eldiario.es

"No es mi lugar o la de Donald Trump decir quién ha ganado. Es el pueblo estadounidense. Pero soy optimista", dijo el candidato demócrata. "Mantened la fe, chicos. Vamos a ganar esto", dijo en su breve aparición ante un grupo de seguidores en Wilmington, Delaware pasada la medianoche. 

Unos minutos después, Trump empezó a tuitear. El presidente acusó falsamente a los demócratas de estar intentando "robar las elecciones" aunque sigue sin haber ganador claro en las elecciones y el recuento sigue en buena parte del país.

Pasadas las dos y media de la noche en Washington, el presidente salió en un podio de la Casa Blanca, en un uso inédito de la institución en una noche electoral y ante un grupo de seguidores sin mascarillas en un espacio interior. "Sinceramente, sí que hemos ganado estas elecciones", dijo Trump pese a que el recuento continúa y no hay claro ganador en unas elecciones ajustadas. El presidente dijo falsamente que había ganado en Pensilvania, Wisconsin y Michigan, donde todavía no ha terminado el recuento y hay gran incertidumbre sobre el resultado final. 

Trump también presentó la ficción de que las elecciones se habían "parado" para evitar que él gane. Lo único que ha sucedido es que algunas ciudades y algunos condados interrumpieron el recuento durante la noche para descansar y retomarlo esta mañana. 

El presidente también amenazó con impugnar el resultado ante la justicia y llegar al Tribunal Supremo, donde hay una mayoría de jueces conservadores, de seis a tres. 

La clave ahora

La elección del próximo presidente depende ahora del resultado en Pensilvania, Michigan y Wisconsin. Para ser presidente, tanto Trump como Biden tienen que ganar dos de estos tres estados. 

Estos estados tardan más en contar que otros del país porque no han empezado a contar todo o la mayor parte del voto anticipado hasta este martes. Las grandes ciudades en estos estados y que también son las más demócratas, como Filadelfia, Detroit y Milwaukee, son las que más pueden tardar en contar. Pensilvania estima que terminará el escrutinio este viernes. Michigan y Wisconsin cuentan con hacerlo este miércoles. 

Para ser presidente hay que ganar 270 votos electorales, que salen de la suma de los que reparte cada estado según sea el ganador en su territorio. Nebraska y Maine son los únicos estados que no dan todos sus votos electorales al ganador en su estado, sino en cada distrito congresional, como recoge la publicación de eldiario.es

Nebraska y Maine también pueden tener un papel, por ejemplo para evitar un empate. Estos son los dos únicos estados que no reparten todos sus votos electorales al ganador en todo el territorio. Son pequeños: Nebraska tiene cinco votos electorales y Maine, cuatro. Pero un voto electoral puede ser crucial.  

Voto récord

La complicación del recuento de este año viene por el volumen de votos y el porcentaje insólito de voto por correo o presencial anticipado. 

Más de 100 millones de personasvotaron por anticipado, de manera presencial o por correo, por miedo a contagiarse y por la ansiedad de participar. Nunca tantas personas habían acudido a las urnas antes del martes de las elecciones, y eso ha sido un reto para el recuento en estados abrumados por la cantidad de votos para procesar. 

Ya han muerto más de 230.000 personas por coronavirus en Estados Unidos, mientras el presidente Trump sigue minimizando la importancia del virus y amenaza con echar a su consejero médico jefe, el respetado Anthony Fauci. 

Biden ha ganado el apoyo en todas las franjas de edad salvo la de los mayores de 65 años, según las encuestas a pie de urna, entre los negros y los latinos, entre las mujeres y quienes viven en zonas urbanas y suburbanas. Trump ganó entre los blancos, las personas que ganan más de 100.000 dólares y quienes viven en zonas rurales. 

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