sábado 31/7/21

El tratamiento que requieren los trombos asociados a la vacuna de AstraZeneca

El Consejo de Accidentes Cerebrovasculares de la Asociación Estadounidense del Corazón ha elaborado un informe para tratarlo 

El Consejo de Accidentes Cerebrovasculares de la Asociación Estadounidense del Corazón y la Asociación Estadounidense de Accidentes Cerebrovasculares se ha reunido para proponer una guía fundamental acerca del tratamiento para la trombosis del seno venoso cerebral (CVST), referida a coágulos de sangre en las venas del cerebro y que está asociada a la vacuna AstraZeneca y Janssen. Para ello, se ha publicado el informe Diagnóstico y manejo de la trombosis del seno venoso cerebral con trombocitopenia trombótica inducida por vacunas.

"La infección por COVID-19 es un factor de riesgo significativo para CVST. Un análisis preliminar de los datos de EE.UU. encontró que el riesgo de sufrir este tipo de trombos debido a la infección con COVID-19 es de 8 a 10 veces mayor que el riesgo de CVST después de recibir una Vacuna COVID-19”, afirma Karen L. Furie, MD, MPH, autora de este informe y directora del departamento de neurología de la Escuela de Medicina Warren Alpert de la Universidad de Brown. "El público puede estar tranquilo, la probabilidad de desarrollar CVST después de una vacuna COVID-19 es extremadamente baja. Instamos a todos los adultos a que reciban cualquiera de las vacunas COVID-19 aprobadas".

El informe recalca que "los pacientes que presentan síntomas de CVST o coágulos de sangre y que recientemente recibieron la vacuna COVID-19 deben ser tratados con anticoagulantes sin heparina. No se deben administrar productos con heparina en ninguna dosis si se sospecha este tipo de trombos raros. Con el tratamiento adecuado, la mayoría de los pacientes pueden recuperarse por completo después de CVST, TTS o VITT", reconoce Furie.

El tratamiento para la sospecha de CVST que se extrae del informe es el siguiente:

Todos los pacientes con sospecha de CVST a causa de la vacuna COVID-19 deben ser tratados con anticoagulantes no heparínicos como argatrobán, bivalirudina, danaparoide, fondaparinux o un anticoagulante oral directo (ACOD). Asimismo, no se debe administrar productos con heparina en ninguna dosis.

Es recomendable la la resonancia magnética con un venograma para la detección y el diagnóstico preciso del CVST.

Los análisis de sangre deberán contener un CBC (hemograma completo).

Existe la posibilidad de que se requiera adaptar las dosis del tratamiento de anticoagulación en caso de que el recuento de plaquetas es extremadamente bajo (<20 000 / mm 3) o si hay un bajo nivel de fibrinógeno.

Hay que usar anticoagulantes para tratar el CVST incluso si se da una hemorragia secundaria en el cerebro para prevenir la trombosis progresiva y poder controlar el sangrado.

Se debe evitar la transfusión de plaquetas.

Una vez que el recuento de plaquetas vuelve a la normalidad (150 000 a 450 000 / mm 3 ), si no hay contraindicaciones, la mayoría de los pacientes pueden pasar a un anticoagulante oral.

Asimismo, los autores del informe aconsejan que todos los casos de trombosis posteriores a una vacuna COVID-19 se comuniquen al Sistema de Notificación de Eventos Adversos de Vacunas del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. Estos datos serán relevantes para comprender la incidencia de CVST, TTS y VITT.


Los síntomas de una trombosis venosa cerebral

CVST es un tipo de accidente cerebrovascular considerablemente raro y grave causado por un coágulo de sangre. Los síntomas del coágulo CVST son muy similares a varios otros trastornos neurológicos y los síntomas pueden incluir dolor de cabeza intenso, visión borrosa, desmayo o pérdida del conocimiento, vómitos, debilidad, cambios sensoriales, confusión o dificultad para hablar, convulsiones dolor abdominal, dolor de pierna, dificultad para respirar o falta de aire.

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