lunes. 04.07.2022

Empieza un nuevo capítulo de la guerra del gas en Europa. Con el bloque comunitario meditando reducir las importaciones de Rusia para rebajar su financiación en plena ofensiva en Ucrania, Moscú ha optado por cortar el suministro de sus gasoductos a Polonia y a Bulgaria por el rechazo de estos países a cambiar los requisitos de sus contratos y a acatar la conversión obligatoria de sus pagos en rublos, como exige el Kremlin para aguardar la cotización de su divisa ante las sanciones.

La gasista estatal polaca PGNiG comunicó este marte de que el monopolio ruso Gazprom Export paralizará completamente el flujo de gas a partir del miércoles. Siguiendo esta línea, la compañía pública rusa, la excepción en cuanto a vender en el exterior, contestó que Varsovia tenía que pagar desde este martes sus futuras entregas cumpliendo la nueva legislación rusa. 

Poco después de este comunicado, la entidad energética rusa notificó a Bulgaria de que el suministro también se verá interrumpido con este país a partir del miércoles, según ha afirmado el Ministerio de Energía búlgaro a la agencia Reuters.

Rusia paraliza el gas a Polonia y a Bulgaria tras su rechazo a pagar en rublos