miércoles 22/9/21

María José, española confinada con sus 2 hijos en Italia: "No tengo 6.700 euros para pagar el hotel"

Italia y el coronavirus
Italia y el coronavirus. Archivo

Las vacaciones pueden convertirse en una pesadilla en tiempos de Covid, los diez días de crucero por el mar Adriático de María José y sus dos hijos se han convertido en un infierno. Están confinados en la ciudad italiana de Trieste desde el día 17 de julio, no pueden volver a España hasta el 6 de agosto y le reclaman 6.000 euros por habitaciones de hotel. 

María José estaba vacunado y presentó su cartilla de vacunación, Carlota y Marco dieron negativo en un test de antígenos un día antes de volar. Todo iba perfecto hasta que, por protocolo antes de embarcar debían hacer una PCR a los pasajeros sin vacunar, los dos niños dieron positivo. Ahí comenzó el peor viaje de sus vidas. 

En un principio les trasladaron a tres habitaciones separadas, pero consiguió que pusieran a los dos hermanos juntos y así Carlota de 15 años, podía cuidar de Marco de 11. María José ha dado en todo momento negativos, por lo que no está obligada a estar confinada tras pasar los 10 días de confinamiento obligatorio al estar en contacto estrecho con un positivo. No tiene por qué quedarse en Italia, pero no va a dejar a sus dos hijos menores de edad solos en otro país. 

Además, como no está confinada ni es positivo, sus días de vacaciones han terminado y debería incorporarse al trabajo. Por suerte, le han mandado un ordenador desde España y puede teletrabajar, sin embargo se pregunta cómo será para las personas que no tienen esa oportunidad. 

Las desgracias no acaban para María José, el hotel le reclama 6.720 euros en habitaciones y aunque contrató un seguro con una cláusula covid, ellos le devolverían el dinero cuando ella lo pague. El problema radica en que María José no tiene ese dinero. 

Desde España no prevén hacerse cargo de cuarentenas ni confinamientos causados en países extranjeros por viajes, ya que es una decisión propia y puede tener sus consecuencias. 

Así pues, a María José su familia le está enviando comida y alimentos, pero aún no sabe cómo van a poder abandonar el hotel sin pagar esos 6.000 y regresar a España.

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